Los mejores trucos caseros para mantener la casa caliente ahorrando gas.
Los mejores trucos caseros para mantener la casa caliente ahorrando gas. Foto: Freepik

Mantener el calor en el hogar sin recurrir al uso de gas —que puede impactar tanto en la salud como en el bolsillo— se volvió clave durante las jornadas de frío intenso en el AMBA y la Costa Atlántica.

Con las bajas temperaturas ya instaladas, muchas familias buscan alternativas para calefaccionar sus casas de forma eficiente. Si bien no existen soluciones mágicas, hay estrategias caseras que ayudan a conservar el calor y mejorar el confort sin disparar el consumo.

Los mejores trucos caseros para mantener la casa caliente ahorrando gas

1. Gestión estratégica de cortinas y persianas

El sol puede ser un gran aliado gratuito. Durante el día, conviene abrir persianas y cortinas para que los rayos solares calienten los ambientes de manera natural. Al caer la tarde, lo ideal es cerrarlas bien y optar por telas gruesas, que funcionan como una barrera adicional para evitar la pérdida de calor.

Cuáles son los mejores trucos caseros para mantener la casa caliente. Foto: Freepik

2. Aislamiento de corrientes de aire

Los “chifletes” son una de las principales causas de pérdida térmica. Una solución simple es colocar burletes caseros —como rollos de tela o arena— en puertas y ventanas. Otro truco efectivo consiste en adherir papel burbuja a los vidrios con un poco de agua, generando una cámara de aire que actúa como aislante.

3. El truco del papel aluminio

Si se utiliza un radiador eléctrico o una estufa de bajo consumo, colocar una lámina de papel aluminio en la pared posterior ayuda a reflejar el calor hacia el interior del ambiente, evitando que se pierda en superficies frías.

Aislamiento de corrientes de aire en uno de los trucos caseros. Foto: Pexels.

4. Aprovechar el calor de la cocina

Después de usar el horno, dejar la puerta abierta permite que el calor residual se distribuya por la casa. Además, cocinar platos de larga cocción —como guisos o sopas— contribuye a elevar la temperatura ambiente de forma natural.

5. Zonificación y uso de textiles

Cerrar los ambientes que no se utilizan es clave para concentrar el calor. A su vez, incorporar alfombras ayuda a aislar el frío del suelo y mejorar la sensación térmica.

6. Ventilación y control de la humedad

En zonas húmedas como Buenos Aires o Mar del Plata, es importante ventilar. Abrir las ventanas durante unos 10 minutos al mediodía permite renovar el aire sin enfriar en exceso las paredes.