
En un universo tan competitivo como el de los alfajores argentinos, donde las históricas marcas parecen tener siempre la delantera, una joven empresa acaba de demostrar que todavía hay espacio para las sorpresas. En la edición 2026 del Campeonato Mundial del Alfajor, la gran revelación fue Galán Alfajores, una marca que, a apenas 90 días de haber salido oficialmente al mercado, logró quedarse con tres importantes reconocimientos.
La firma se llevó la medalla de oro al Mejor Alfajor Industrial, obtuvo la medalla de bronce en la categoría Mejor Packaging y recibió una mención especial por el diseño y la ambientación de su stand. Un debut difícil de igualar para una empresa que recién comienza a construir su historia.

Galán Alfajores: la marca revelación que conquistó al jurado internacional
Detrás de Galán están Manuel Suppa y Nahuel De Sanctis Fava, primos y socios que decidieron apostar por una propuesta con identidad propia en uno de los segmentos más emblemáticos de la industria alimentaria argentina. Lejos de lanzarse a la aventura sin planificación, los emprendedores dedicaron meses a la investigación y al desarrollo técnico antes de poner en marcha su planta de producción en Ciudadela, desde donde hoy elaboran cada uno de sus productos.
La búsqueda de un alfajor capaz de diferenciarse en un mercado saturado tuvo un aliado de peso. Para perfeccionar la receta, los creadores trabajaron junto al reconocido maestro chocolatero Pablo Benítez, quien aportó su experiencia para dar forma a un producto que combina volumen, sabor y equilibrio.

El resultado es un alfajor de 80 gramos, pensado para quienes buscan una experiencia más contundente. La propuesta se completa con una doble cobertura, disponible en versiones de chocolate negro y chocolate blanco, y un relleno de dulce de leche que apunta a captar la esencia del clásico alfajor “bajonero”, aunque con una textura más limpia y armoniosa al momento de la mordida.
Mundial del Alfajor 2026: cuál es la apuesta detrás del producto ganador
Además del producto en sí, la estética también fue una parte central de la estrategia de la marca. Tanto el packaging como la presentación general fueron diseñados para construir una identidad distintiva, una apuesta que terminó siendo reconocida por el jurado internacional del certamen.
La obtención de tres distinciones en una misma edición del Campeonato Mundial del Alfajor no solo posicionó a Galán entre las marcas más comentadas del sector, sino que también le dio visibilidad frente a distribuidores y comercios de todo el país.

Luego de la consagración, la empresa inició una etapa de crecimiento acelerado y comenzó a incorporar nuevos socios comerciales para ampliar su presencia en el mercado. El objetivo es claro: llegar a más kioscos, almacenes y puntos de venta de la Argentina en los próximos meses.
Con apenas tres meses de vida y una cosecha de premios que muchas marcas tardan años en alcanzar, Galán Alfajores se perfila como una de las irrupciones más destacadas de 2026 dentro de la industria de las golosinas. Un caso que demuestra que, incluso en un mercado tan tradicional y competitivo como el del alfajor argentino, la innovación, la calidad y una identidad bien definida siguen siendo una fórmula ganadora.
















