Los riesgos para la salud de dormir con el pelo mojado: consejos para evitar daños en el cuero cabelludo
Si bien se trata de un hábito bastante común, puede traer consecuencias en la salud capilar y el cuero cabelludo. Cómo cuidar el cabello para evitar problemas.

Irse a la cama con el pelo mojado es una práctica más habitual de lo que parece, sobre todo luego de un largo día de trabajo. Después de una ducha nocturna, el cansancio muchas veces gana y el secador queda relegado, sin tener en cuenta que este gesto cotidiano podría tener efectos negativos en nuestra salud.
Aunque no provoca enfermedades graves por sí solo, dormir con el cabello húmedo sí puede generar molestias en el cuero cabelludo, debilitar la fibra capilar y favorecer ciertas afecciones. La humedad sostenida durante varias horas altera el equilibrio natural del pelo y la piel de la cabeza.

De hecho, desde la Sociedad Argentina de Dermatología advierten que el pelo mojado es más frágil, más propenso a quebrarse y también más vulnerable al frizz y al daño estructural. Además, el ambiente húmedo puede convertirse en un escenario ideal para la proliferación de hongos y bacterias.
¿Qué sucede realmente si dormís con el pelo mojado?
Cuando el cabello está mojado, su estructura se vuelve más elástica y débil. Esto ocurre porque el agua penetra en la fibra capilar, haciendo que se hinche y pierda resistencia. Si a eso se suma la fricción contra la almohada durante la noche, el resultado puede ser:
- Mayor quiebre y caída del cabello por debilitamiento de la fibra.
- Aumento del frizz y dificultad para peinarlo al día siguiente.
- Irritación del cuero cabelludo, especialmente en personas con piel sensible.
- Mayor riesgo de caspa o dermatitis seborreica, ya que la humedad prolongada puede favorecer la proliferación de microorganismos.
Además, dormir con el pelo mojado puede provocar sensación de frío, contracturas cervicales o dolor de cabeza en personas sensibles a los cambios de temperatura, aunque no está científicamente comprobado que cause resfríos.

Cómo cuidar el cabello para evitar que se dañe incluso durante la noche
Si ducharte por la noche está dentro de tu rutina, hay algunos consejos que pueden ayudarte a cuidar el cabello sin necesidad de exponerlo todos lo días al calor intenso.
- Secá el cabello al menos en un 80%: no es necesario usar calor intenso, pero sí es recomendable eliminar la mayor parte de la humedad antes de acostarte. Podés usar secador con aire tibio o frío.
- Usá una toalla de microfibra: absorbe mejor el agua y reduce el frizz sin generar tanta fricción como las toallas tradicionales.
- Aplicá productos protectores: un leave-in o crema para peinar ayuda a sellar la cutícula y proteger el cabello durante la noche.
- Elegí fundas de almohada de seda o satén: disminuyen la fricción y previenen el quiebre.
- Evitá acostarte con el pelo completamente mojado: si no llegás a secarlo del todo, esperá al menos 20 o 30 minutos después de la ducha antes de ir a la cama.
Dormir con el pelo mojado no es una práctica peligrosa, pero sí puede afectar la salud capilar si se convierte en un hábito frecuente. Incorporar pequeños cambios en la rutina nocturna puede marcar una gran diferencia en la apariencia y fortaleza del cabello.



















