Cómo reducir hasta un 50% el riesgo de Alzheimer: las claves que destaca un reconocido neurólogo
El neurólogo argentino Conrado Estol explicó cuáles son los factores que, según investigaciones internacionales, pueden ayudar a disminuir significativamente la probabilidad de desarrollar demencia.

Diversos estudios científicos sostienen que es posible reducir hasta un 50% el riesgo de desarrollar Alzheimer o demencia si se controlan determinados factores de salud y hábitos de vida. Así lo explicó el neurólogo Conrado Estol al analizar las conclusiones de una investigación publicada en la prestigiosa revista médica The Lancet.
Según el especialista, un grupo de expertos convocado por la revista elaboró un informe que identifica distintos factores modificables que influyen en el riesgo de deterioro cognitivo. Controlarlos a lo largo de la vida podría tener un impacto muy importante en la prevención.
Los factores que pueden reducir el riesgo de Alzheimer
Uno de los puntos clave que menciona el informe es la educación. Asistir a la escuela y continuar estudiando a lo largo de la vida ayuda a fortalecer la reserva cognitiva del cerebro, lo que puede retrasar o disminuir la aparición de síntomas.
También es fundamental controlar el colesterol, especialmente el LDL (conocido como colesterol “malo”), y mantenerlo en niveles adecuados.
Otro aspecto central es la diabetes. Aunque muchas personas no pueden evitar desarrollarla, sí es posible reducir los riesgos si se mantiene bajo control mediante tratamiento, medicación o insulina cuando es necesario.
La presión arterial es otro factor decisivo. Mantener valores por debajo de 130/80 puede ayudar a proteger la salud cerebral.
A estos factores se suman otros hábitos relacionados con el estilo de vida:
- Evitar la obesidad
- Tratar adecuadamente la depresión
- Combatir el sedentarismo con actividad física regular
- Controlar la salud visual
- Detectar y tratar la pérdida auditiva

Factores ambientales y riesgos para el cerebro
El informe también menciona elementos menos conocidos, como la contaminación del aire, que en los últimos años comenzó a vincularse con el deterioro cognitivo.
Además, los especialistas advierten sobre el impacto de los accidentes cerebrovasculares (ACV), que pueden aumentar el riesgo de demencia.
Por último, se destaca la importancia de evitar traumatismos craneales. Golpes en la cabeza, ya sea por accidentes o por deportes de contacto, pueden tener consecuencias a largo plazo en la salud del cerebro.

Según explicó Conrado Estol, muchos problemas cognitivos que aparecen a los 40 o 50 años pueden estar relacionados con golpes repetidos en la cabeza sufridos años antes, algo que se ha observado especialmente en deportes de contacto.



















