Santa Clara del Mar, Costa Atlántica.
Santa Clara del Mar, Costa Atlántica. Foto: NA.

Un hombre murió al chocar contra las rocas en Santa Clara del Mar, producto de una ola gigante que luego fue identificada como meteotsunami. Se trata de un fenómeno poco frecuente, distinto a los tsunamis tradicionales, que es generado por cambios bruscos en las condiciones meteorológicas y no por movimientos sísmicos en el fondo del mar.

Estas ondas oceánicas destructivas, que tuvieron lugar en la Costa Atlántica, son diminutas en su origen, pero van creciendo por resonancia, con tiempos de escala que van de minutos a horas, y pueden alcanzar un tamaño suficiente para causar daños de consideración en las zonas costeras.

El "mini tsunami" que causó una muerte en Santa Clara del Mar. Créditos: X @perspectivasur

Estas extraordinarias variaciones transitorias del nivel del mar pueden alcanzar los dos metros de amplitud en pocos minutos. En los casos más habituales, las oscilaciones del nivel del mar son de 60 a 120 centímetros, con periodos de 10 minutos, pero se llegaron a alcanzar oscilaciones de hasta cuatro metros.

A diferencia de los tsunamis, el origen del meteotsunami no es sísmico, no está provocado por un terremoto que tiene lugar en el fondo del mar. Tampoco es el resultado de la caída de un meteorito en el mar ni del desplazamiento de tierra ni de las olas gigantes que son generadas por el viento. La causa hay que buscarla en la meteorología. Este fenómeno se produce por pequeños y súbitos cambios en la presión atmosférica derivados del paso de frentes, ondas gravitatorias, líneas de turbonada y en general fenómenos asociados con la convección.

El "mini tsunami" que causó una muerte en Santa Clara del Mar. Créditos: X @rodolfoestequin

Cuándo se produce un meteotsunami

El meteotsunami se produce cuando una perturbación atmosférica intensa -como una tormenta severa, una línea de inestabilidad o un rápido descenso de la presión- se desplaza a gran velocidad sobre el océano. Esa variación ejerce presión sobre la superficie del agua y puede amplificar las olas, especialmente en zonas costeras de poca profundidad, bahías o puertos, donde el efecto se potencia por la forma del relieve submarino.

Santa Clara del Mar, Costa Atlántica. Foto: NA.

A diferencia del oleaje común, estas olas pueden avanzar de manera repentina y con gran fuerza, sin una advertencia clara para quienes se encuentran en la costa. En el caso de la Costa Atlántica, el meteotsunami generó una crecida súbita del mar que arrastró personas, causó destrozos en el frente costero y dejó al menos 35 heridos, además del fallecimiento del hombre que fue impactado contra las rocas.

El meteotsunami, conocido también como “tsunami meteorológico”, suele durar menos que un tsunami sísmico, por lo que no significa que vaya a haber repetición, pero su poder destructivo puede ser igualmente peligroso, sobre todo en áreas urbanizadas o con alta presencia de turistas, como ocurrió en esta oportunidad.