Hospital de Clínicas.
Hospital de Clínicas. Foto: Wikipedia.

Autoridades médicas de la red de hospitales universitarios de la Universidad de Buenos Aires (UBA) alertaron que atraviesan una de las situaciones más delicadas de las últimas décadas. En una conferencia realizada este martes 5 de mayo en el Hospital de Clínicas, directores de distintos centros asistenciales denunciaron que en lo que va de 2026, el Gobierno aún no giró partidas del presupuesto correspondiente al funcionamiento operativo de estas instituciones y alertan por el funcionamientos de los centros médicos.

Los hospitales dependientes de la UBA atienden a unas 700 mil personas por año y además cumplen un rol clave en la formación de estudiantes, residentes y profesionales de la salud. Según precisaron las autoridades, la deuda presupuestaria asciende a 80 mil millones de pesos y remarcaron que una cuarta parte de ese monto debería haberse ejecutado entre enero y abril. En ese marco, sostienen que la prestación sanitaria enfrenta un escenario de “riesgo inminente”.

La universidad cuenta con seis centros hospitalarios:

  • Hospital de Clínicas “José de San Martín”
  • Instituto de Oncología “Ángel H. Roffo”
  • Instituto de Investigaciones Médicas “Alfredo Lanari”
  • Instituto de Tisioneumonología “Prof. Dr. Raúl Vaccarezza”
  • Hospital Odontológico Universitario
  • Hospital Escuela de Veterinaria

Todos desarrollan tareas de asistencia, investigación y docencia, aunque aseguran que la falta de recursos pone en tensión su continuidad.

El reclamo se dio en la previa de la marcha federal universitaria convocada para el próximo martes 12 de mayo por el Consejo Interuniversitario Nacional, el Frente Sindical de Universidades Nacionales y la Federación Universitaria Argentina. Entre los principales pedidos, figura la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, cuya vigencia fue ratificada por la Justicia semanas atrás.

Cuatro meses sin partidas presupuestarias: la palabra de directores de hospitales

Durante la conferencia, el director del Instituto Lanari, Norberto Lafos, explicó: “Estamos hoy a 5 de mayo y hasta esta hora de la mañana todavía no se ha hecho el depósito correspondiente. Llevamos un cuatrimestre entero, cuatro meses del presupuesto anual aprobado y no hemos visto un solo peso. Con lo cual, imagínense cómo podemos funcionar o cómo podemos seguir brindando la asistencia con la calidad que merecen nuestros pacientes”.

Frente a este escenario, detalló que debieron recurrir a medidas extraordinarias para sostener el funcionamiento. “Tenemos que recurrir a todo tipo de ingeniería que se puedan imaginar, desde retraso en el pago de los proveedores, con el diálogo y el desgaste que eso significa, retraso en la atención y hasta recurrir a otro tipo de situaciones como donaciones o colaboraciones. El dinero que puede ingresar por lo que sea cobro de obras sociales o alguna entidad de medicina prepaga, debe ser utilizado específicamente y exclusivamente para gastos de emergencia, de insumos, medicamentos”, señaló.

Lafos también advirtió sobre el impacto del aumento de costos en el sector sanitario. “Imagínense que los insumos en medicina están dolarizados y así todo siguen aumentando. Con lo cual cualquiera de ustedes, en forma personal o acompañando a algún familiar, cuando va a una farmacia se queda en estupefacto de los costos. Imagínense lo que son los costos hospitalarios multiplicados a lo mejor por varias veces más”, indicó.

Además, alertó por la proyección a corto plazo. “Lo único que pedimos es que nos paguen el presupuesto, que nos asignen el presupuesto que nos adeudan, si esto así, en un mes y medio no sé si vamos a poder seguir prestando la atención de los pacientes. Sumado eso además a las setecientas mil consultas anuales, la cantidad de alumnos que pasan por nuestras aulas, la cantidad de médicos que hacen sus cursos de especialización de posgrado, que se ha visto resentido, y eso aplica en la formación de todos los profesionales que nos van a atender a todos en los próximos años”, se lamentó.

Hospital de Clínicas: qué dijo su director sobre la actividad reducida en medio de una preocupación salarial

Por su parte, Marcelo Melo, director del Hospital de Clínicas, remarcó que la crisis no sólo involucra presupuesto operativo, sino también salarios. “La falta de financiamiento es muy importante, pero todo el sistema de salud y sobre todo la parte de los hospitales, tenemos un problema con el salario, un retraso salarial de más del cincuenta por ciento. El 70 u 80% de la gente que trabaja en el hospital cobra por debajo de esa línea de la pobreza”.

En ese sentido, agregó: “Los médicos residentes que tienen dedicación exclusiva cobran un millón y medio. Los enfermeros cobran un millón cien. La gente administrativa y la gente de limpieza cobra un millón. Entonces, ahí es muy fácil darse cuenta de ese retraso salarial. Así que a veces nos exigen tener una, una salud digna, un estado de salud o una universidad que sean ejemplares, pero obviamente que la parte salarial no acompaña a esas exigencias”.

Respecto al funcionamiento diario del Hospital de Clínicas, Melo aseguró: “Por ejemplo, el Hospital de Clínicas en la actualidad está funcionando al 50%. Obviamente, al no tener presupuesto, no podemos internar, no podemos liberar la lista de cirugía. Vamos resolviendo con el presupuesto que tenemos y con la banca que tenemos de los proveedores que aceptan entregarnos productos a expensas de ir generando una deuda, pero tampoco podemos generar deudas que sean después imposibles de solventar. Así que lamentablemente lo que tenemos que hacer es achicar el funcionamiento, pero no se puede seguir achicando más”.

También describió complicaciones en áreas sensibles como seguridad, limpieza, compra de medicamentos y contratación de anestesistas. “Y cuando queremos hacer cirugías, si no tenemos el proveedor que entrega esos suministros, no la podemos realizar”, explicó

Sobre la compra de insumos esenciales, explicó: “Con la plata que se adeuda, el hospital compra, por ejemplo, el oxígeno, un producto extremadamente caro. Y obviamente que un hospital que no puede comprar el oxígeno complica ya la atención. O sea, ya nuestra responsabilidad pasa a ser irresponsabilidad. Así que somos bastante responsables y fuimos haciendo en forma metódica el achicamiento del funcionamiento del hospital. Pero me parece que eso tiene un límite y nuestro límite creemos que es dentro de un mes y medio”.

Finalmente, sostuvo que desde el rectorado mantienen conversaciones con el Gobierno sin resultados concretos. “El rectorado tiene una comunicación permanente con la parte del Gobierno, le manda todas las posibilidades, pero no tenemos respuesta”, reveló.

Y concluyó: “Creo que en el año 83 y 84, el hospital tuvo una situación bastante complicada, que inclusive estuvo con poquitas camas, pero después, tuvimos varias crisis, pero me parece que esta es una crisis de funcionamiento real. Acá no es una cuestión de hacer política, es simplemente informar y esto se arregla con números”.