el presidente Javier Milei junto al ministro de Economía, Luis Caputo.
el presidente Javier Milei junto al ministro de Economía, Luis Caputo. Foto: NA (Daniel Vides)

El Gobierno nacional volvió a mostrar números positivos en las cuentas públicas y destacó que el equilibrio fiscal continúa consolidándose como uno de los pilares centrales del programa económico. El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que el Sector Público Nacional (SPN) registró en abril un superávit primario de $632.844 millones y un superávit financiero de $268.103 millones, una vez descontados los pagos de intereses de deuda.

Con este resultado, las cuentas públicas acumularon cuatro meses consecutivos con saldo positivo, algo que el oficialismo considera una señal clave de ordenamiento macroeconómico y sostenibilidad fiscal. Desde el Palacio de Hacienda remarcaron que el desempeño se logró gracias a una política de fuerte contención del gasto y a una administración “estricta” de los recursos del Estado.

El análisis que ofreció Caputo sobre el superávit fiscal

Según detalló Caputo, durante el primer cuatrimestre de 2026 el SPN acumuló un superávit primario equivalente a aproximadamente 0,5% del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que el superávit financiero alcanzó cerca de 0,2% del PBI.

A través de sus redes sociales, el ministro sostuvo que “el superávit fiscal es consistente con una estricta administración del gasto público, que permite asegurar el orden en las cuentas públicas mientras se continúan devolviendo recursos al sector privado en la forma de baja de impuestos”.

El funcionario también vinculó estos resultados con el objetivo del Gobierno de sostener una política fiscal equilibrada en el largo plazo. En ese sentido, afirmó que esta dinámica permitirá alcanzar en 2026 “tres años consecutivos de superávit financiero disminuyendo impuestos y honrando la totalidad de los compromisos del Sector Público Nacional”.

Luis Caputo, ministro de Economía en EEUU
El ministro de Economía, Luis Caputo. Foto: El Doce

Finalmente, Caputo calificó este escenario como “un hecho inédito en la historia argentina”, al destacar que, según la visión oficial, nunca antes el país había logrado combinar superávit financiero sostenido con reducción de impuestos y cumplimiento de obligaciones financieras al mismo tiempo.

Entretanto, Javier Milei se hizo eco de los resultados fiscales y utilizó sus redes sociales para respaldar la estrategia económica de su gestión: “El superávit fiscal ya no es una medida transitoria, sino una política de Estado permanente”, señaló.

Las cuentas del Sector Público Nacional: el detalle

Según los datos difundidos por el Ministerio de Economía, el Sector Público Nacional cerró abril con un resultado financiero positivo de $268.103 millones. Esto se desprende de un superávit primario de $632.844 millones y pago de intereses de deuda por $364.741 millones, excluyendo operaciones entre organismos del propio sector público.

Asimismo, durante el primer cuatrimestre del año, el superávit financiero acumulado representó cerca del 0,2% del PBI, mientras que el superávit primario se ubicó en torno al 0,5% del PBI. Según dichos desde la cartera económica, estos números “consolidan el ancla fiscal” del programa del Ejecutivo.

Pesos, billetes, dinero
El detalle del superávit en el Sector Público Nacional.

En materia de ingresos, el SPN percibió en abril un total de $13,4 billones, lo que implicó una suba interanual del 29,6%. Entre los tributos con mejor desempeño sobresalieron el impuesto sobre los Débitos y Créditos bancarios, con un incremento del 35,1%; los aportes y contribuciones a la Seguridad Social, que crecieron 28,4%; y la recaudación del IVA neto de reintegros, que avanzó cerca de 28% frente al mismo mes del año pasado.

En contraste, los derechos de exportación mostraron una caída interanual del 17,4%.

Por el lado del gasto, las erogaciones primarias totalizaron $12,7 billones, con un aumento del 34,5% respecto de abril de 2025. Las prestaciones sociales representaron la mayor parte del gasto, con más de $8 billones y una variación interanual del 32,2%.

Asimismo, los salarios del sector público ascendieron a $1,6 billones, con una suba del 28,1%, mientras que las transferencias corrientes crecieron 29,1%. Dentro de ese rubro, las destinadas al sector privado aumentaron 46,8%, aunque las enviadas al sector público registraron una baja de 18,6%.

En paralelo, los subsidios económicos se incrementaron debido a pagos vinculados al sistema energético correspondientes a marzo. Finalmente, el gasto de capital mostró un fuerte crecimiento interanual, impulsado por mayores inversiones y transferencias para infraestructura.