Revelaron a qué se dedica hoy Santiago Almeyda, el ex Gran Hermano que hizo un trío sexual con Florencia Peña
Alejado de la televisión, el ex participante del primer Gran Hermano se reinventó y hoy lleva una vida muy distinta a la que lo hizo famoso.

Durante años, Santiago Almeyda mantuvo un perfil bajo y alejado de la exposición mediática. Sin embargo, en los últimos días su nombre volvió a ser tendencia tras las revelaciones íntimas que realizó Flor Peña y despertó curiosidad sobre su presente laboral y personal. El ex participante de la primera edición de Gran Hermano Argentina reapareció de manera inesperada y muchos se preguntan: ¿de qué vive hoy Santiago Almeyda y cómo es su vida lejos de la televisión?
Del fenómeno televisivo al retiro mediático
Santiago Almeyda fue uno de los rostros más reconocidos del primer Gran Hermano emitido en 2001. Aquella experiencia marcó un antes y un después en su vida: pasó de ser un joven desconocido a convertirse en una figura popular, con participación en programas de televisión, teatro y temporadas teatrales de verano.
Durante varios años aprovechó ese impulso mediático, pero con el paso del tiempo decidió correrse del foco público. El desgaste del medio, sumado a situaciones personales profundas, lo llevaron a buscar un camino más tranquilo y estable, lejos de los flashes y las cámaras.
La reinvención profesional: un giro hacia la gastronomía
Lejos del espectáculo, Almeyda apostó por una de sus grandes pasiones: la cocina. De raíces familiares italianas, encontró en la gastronomía un espacio donde combinar trabajo, creatividad y calidad de vida.
Actualmente, Santiago es empresario gastronómico en Buenos Aires. Es propietario de una cafetería boutique en el barrio de San Telmo, llamada Nonna, y además administra una parrilla tradicional en sociedad con su hermano, un emprendimiento que logró consolidarse tras los duros años de la pandemia.
Quienes lo conocen aseguran que no solo es dueño del negocio, sino que participa activamente del día a día: atiende mesas, supervisa la cocina y mantiene trato directo con los clientes, algo poco habitual entre figuras mediáticas reconvertidas en empresarios.

El impacto de la pandemia y la resiliencia
El camino no fue sencillo. Durante la crisis sanitaria mundial, Almeyda atravesó serias dificultades económicas. Incluso llegó a cerrar uno de sus primeros restaurantes, una experiencia que él mismo definió como uno de los momentos más duros de su vida profesional.
Sin embargo, lejos de rendirse, decidió empezar de nuevo. Volvió a su barrio de origen, San Telmo, y poco a poco reconstruyó su proyecto gastronómico, apostando a un modelo más cercano, sostenible y auténtico.
Una vida personal marcada por cambios profundos
En el plano personal, Santiago también atravesó transformaciones importantes. Tras más de dos décadas de relación con Natalia Fava —a quien conoció dentro de la casa de Gran Hermano— la pareja se separó, cerrando una de las historias de amor más recordadas del reality argentino.
Lejos de los escándalos, ambos lograron mantener un vínculo respetuoso, aunque cada uno continuó su camino por separado. Ella también se volcó al mundo emprendedor, desarrollando su propia marca de indumentaria.
Por qué volvió a ser tendencia
El reciente regreso de Almeyda al centro de la conversación pública se dio a partir de declaraciones de Peña en un ciclo del streaming de Luzu. A partir de ese comentario, usuarios de redes sociales identificaron al ex Gran Hermano, lo que generó un inmediato interés mediático y visitas de móviles televisivos a sus locales gastronómicos.
Más allá del revuelo, su reacción fue mesurada: continuó con su trabajo cotidiano, reafirmando que su prioridad hoy es la vida que construyó fuera del espectáculo.
Quién es hoy Santiago Almeyda
A los 50 y tantos años, Santiago Almeyda es el ejemplo de alguien que supo reinventarse. De ícono televisivo a comerciante barrial, eligió una vida más discreta, enfocada en el trabajo diario y las relaciones cercanas.
Su historia vuelve a demostrar que, detrás de la fama, muchos ex participantes de realities logran reinventarse lejos de los reflectores y encontrar éxito en caminos completamente distintos.



















