General José de San Martín
General José de San Martín

El médico personal marcó su deceso un día como hoy a las tres de la tarde pero en 1850. Durante la mañana, el Liberatdor se había levantado y luego almorzado con su hija y su yerno. Pero pasadas las dos de la tarde comenzó a sentirse muy mal, marcando minutos después su paso a la inmortalidad.
Por aquel momento la medicina deducia las enfermedades basada solo en los testimonios –los del propio San Martín y los de terceros- sobre sus síntomas. Los avances como los rayos X, el exámen bacteriológico, ni el etetoscopio, existían en su momento.

A través de documentos del doctor Mario S. Dreyer, volcadas en el libro Las enfermedades del general don José de San Martín (Academia Nacional de Ciencias, 1982) se pudo determinar cuál fue la afección final que llevó a Don José de San Martín a su muerte.

San Martín padeció: asma, gota y úlcera, siendo esta última la que posiblemente llevó al desceso del general.
A pesar de esto, se pudo determinar que el Libertador fue una persona con buena salud. Sirvió en el ejército español desde los 12 años, hizo vida de militar durante mucho tiempo -con las incomodidades y rigores que ello implica-, estuvo en el campo de batalla en varias ocasiones, y sólo en una ocasión tuvo que solicitar unos días de reposo, posiblemente por las primeras manifestaciones del asma.