Las máscaras que usan los therians. Foto: Pinterest

El fenómeno de los therians, las personas que dicen identificarse con animales y se disfrazan en consecuencia, volvió a generar polémica. En la ciudad de San Luis, dos adultos pidieron ser atendidos en una clínica veterinaria. El hecho dejó atónitos a los profesionales, que se negaron a atenderlos.

Según relató a LU5AM Veronica Veglia, la presidenta del Colegio de Veterinario de San Luis, dos personas de entre 30 y 40 años se presentaron en el consultorio de un profesional disfrazados de perro, pidiendo ser atendidos por un supuesto caso de “moquillo”, una enfermedad viral que afecta principalmente a los caninos.

Therians, la comunidad que se identifica con animales. Foto: Pinterest.

“Particularmente tuvimos un caso acá esta semana, que cayeron personas therian junto a una persona humana a hacerse atender a una veterinaria”, remarcó, al tiempo que explicó que el tema de los therians se está saliendo de control. Además, este inusual episodio generó debate, ya que los humanos no pueden atenderse en clínicas de animales.

Insistí en que no puedo tratar una enfermedad en un ser humano y le dije al paciente que asistiera a cualquiera de los ambientes de salud que se encuentran en nuestra provincia”, explicó Veglia.

Los “therians” no pueden atenderse en veterinarias: postura del Colegio de Veterinarios

La presidenta del Colegio de Veterinarios, Veglia, respaldó la decisión y remarcó que los médicos veterinarios no están habilitados para atender personas. “Obviamente, nosotros como médicos veterinarios no podemos atender a personas humanas, porque es algo que no nos compete. En nuestro título sería ejercer ilegalmente la profesión. Es algo de lo cual nosotros bregamos mucho: el no hacer ejercicio ilegal sobre nuestra profesión”, afirmó.

Los veterinarios solamente pueden atender animales. Foto: Freepik.

Desde el sector subrayan que intervenir fuera del marco profesional no solo es incorrecto, sino que además puede tener consecuencias legales. “Eso ya es una situación violenta para el profesional actuante porque no te da libertad de acción en el sentido de decir ‘tengo que medir porque me van a escrachar en las redes sociales’”, manifestó Veglia.

Además, este fenómeno escaló a otro niveles más violentos, ya que días atrás en Córdoba una madre denunció que su hija de 14 años fue mordida por un joven que se identificaba como un lobo. Según el relato, el hecho le dejó secuelas psicológicas a la menor, que tras el episodio manifestó miedo y le pedía a su madre que la acompañara al colegio.