Más de 400 piezas y la pasión intacta: la historia de la coleccionista de muñecos Jack que busca preservar “una infancia muy feliz”
Desde la infancia, María Inés Tusso cultiva una pasión intacta por los muñecos Jack, una colección que hoy supera las 450 piezas y guarda recuerdos, pérdidas y emociones de toda una vida en Ramos Mejía.

Las historias de coleccionistas siempre llaman la atención; muchos empiezan desde chicos y, ya de adultos, guardan sus reliquias en lugares incógnitos como si fuesen piratas cuidando de su tesoro. Lo de Inés no es la excepción.
La coleccionista de muñecos Jack: ¿cuándo comenzó a guardarlos y cuántas piezas conserva en la actualidad?
María Inés Tusso (65) comenzó su historia con los muñecos Jack en la década de los 60 en Ramos Mejía, de donde ella es oriunda y aún vive. No recuerda exactamente cuándo comenzó a comprarlos, pero calcula que empezó “cuando tenía entre 5 y 6 años”.
“Para nosotros era un juego, nos juntábamos con los vecinos de la cuadra para ver qué tenía cada uno, un vecino los tenía en su repisa pegados. Ahí nació una pasión. Con el tiempo fueron dejándolo y yo seguí toda la vida”, cuenta Inés mientras vuelve a mirar una y otra vez aquellas piezas que tantos recuerdos guardan. La colección suma alrededor de 450 piezas.

El poder conseguir dinero para comprarlos era todo un desafío. “Generalmente, conseguía la plata de un vuelto. Iba al kiosco que estaba en la cuadra de mi casa; cuando el dueño me daba uno, yo lo tocaba y me daba cuenta por la forma si ya lo tenía o no, y entonces le pedía que me lo cambiara.”
Parque Rivadavia, un lugar central para recuperar y aumentar su colección de muñecos Jack
También este tesoro que es para ella le trajo, quizá, su primer dolor cuando descubrió que le habían robado la mitad de su colección. “Llegué y me encontré sin la mitad, fue un dolor muy grande”, recordó y menciona que haber descubierto que en Parque Rivadavia vendían muchos de ellos fue una emoción muy grande, ya que pudo recuperar algunos.
Respecto a lo que significa esta colección hoy en día, aseveró: “Sigue siendo la misma pasión de antes, yo jugaba con ellos, me armaba historias. Mi sueño es completar la colección. Siempre quise mantener una conexión de grande y seguí comprando cada tanto.”

¿Qué significado tienen estos muñecos Jack en su vida?
“Para mí estos muñecos son sinónimos de la inocencia y de una infancia muy feliz”, concluye. Inés es madre de tres hijas, quienes han heredado el cariño por los mismos: “Es difícil transmitir el sentimiento. No podría hacer que sientan lo mismo, pero ojalá sientan un poco de felicidad como la que siento yo al verlos, aunque sé que es difícil. El olor a chocolate duró por muchos años, era un placer abrir esa caja y sentirlo”.

Hoy los muñequitos Jack son de lo más cotizado en internet. En Mercado Libre, por un lote de alrededor de 10 figuras, piden $120.000. Pero hay que tener cuidado porque mucho de lo que se vende en la web no es original. De hecho, Inés da tips para poder alertar supuestas estafas:
“La pintura, el material no es el mismo, no está prolijamente cortada, las expresiones de la cara y el brillo no son los mismos. Los más antiguos tienen una marca de un molde”.
Quizás decidir juntar estos muñecos fue inconscientemente una manera de coleccionar una parte de su infancia, una forma de pelear contra el olvido y revivir constantemente sus mejores recuerdos de aquellas tardes en zona Oeste. Lo cierto es que logró forjar una conexión inquebrantable entre la Inés que fue y la que hoy es.



















