Detuvieron a un espía alemán acusado de transmitir secretos de Estado a Rusia
El servicio de inteligencia alemana admitió tener a un traidor entre sus filas. Ahora se encuentra detenido y a la espera de que se complete la investigación.

El Servicio Federal de Inteligencia alemana, el departamento de espionaje exterior del país, admitió el jueves tener a un traidor en sus filas al anunciar que uno de sus agentes fue detenido el miércoles por orden de la Fiscalía general. Se sospecha que transmitió información secreta al espionaje ruso, lo cual constituye un delito de traición al Estado.
El agente, ahora bajo custodia policial, se presentó este jueves ante el juez instructor del Tribunal Supremo Federal. Desde entonces, se encuentra en prisión preventiva.
Se trata de un empleado del Servicio Federal de Inteligencia que este año “presentó información obtenida en el curso de su actividad profesional a un servicio de inteligencia ruso”, precisó el comunicado de la Fiscalía. Esa información transmitida a Moscú “constituye un secreto de Estado”.
El presidente del Servicio Federal de Inteligencia, Bruno Kahl, confirmó que la sospecha de una filtración de secretos de Estado fue descubierta por la labor del servicio de inteligencia. Primero realizaron una investigación interna y luego pidieron la intervención de la Fiscalía Federal. Se calificó la detención como “uno de los mayores casos de espionaje en la historia de los servicios secretos”.














