Corea del Sur invierte en el proyecto ferroviario más ambicioso de Latinoamérica: el tren que busca convertir a un país en potencia

La nación asiática aportará tecnología, innovación y asesoría técnica, elementos centrales para impulsar el primer tren completamente eléctrico de un país centroamericano.

El proyecto ferroviario más ambicioso de Latinoamérica.
El proyecto ferroviario más ambicioso de Latinoamérica. Foto: Incofer

El financiamiento de países asiáticos en Latinoamérica no es nuevo. Luego de que China respaldara la construcción de un tren que promete unir Brasil, Bolivia y Perú y conectar los océanos Atlántico y Pacífico; Corea del Sur invierte en el proyecto ferroviario más ambicioso de la región.

Con el objetivo de convertir a Costa Rica en una verdadera potencia, la República de Corea apoya fervientemente a “Tibi”, que en lengua ngäbe significa “ciempiés”, el primer tren eléctrico metropolitano que moverá a cientos de miles de personas a diario y que promete cambiar la forma de desplazarse en el país.

Corea del Sur invierte en el sistema ferroviario de Costa Rica. Foto: Incofer

Lo sorprendente es que Corea del Sur no será el único país involucrado en la construcción: a este apoyo se suma la Unión Europea, el Fondo Verde del Clima y la estrategia Global Gateway, que en conjunto financiarán completamente el equipamiento y puesta en operación de las líneas iniciales por un monto cercano a USD 800 millones.

Es que no es un tren más en la región. Por el contrario, se trata del primer sistema ferroviario 100% eléctrico de Centroamérica, un paso clave en el desarrollo de una movilidad urbana sostenible.

Cómo es Tibi, el tren que se construirá en Costa Rica con financiación de Corea del Sur

El servicio cero emisiones, integrado con buses, ciclovías y pasos peatonales, contempla dos líneas principales que sumarán más de 51 kilómetros a doble vía:

  • Paraíso de Cartago – San José,
  • San José – Alajuela.

El plan incluye la compra de 28 trenes eléctricos nuevos, 30 estaciones, dos terminales completamente modernas y nueve pasos a desnivel. Según estimaciones oficiales, el sistema podrá transportar más de 100.000 usuarios por día, con una frecuencia aproximada de 10 minutos entre trenes.

El impacto estimado supera los dos millones de personas, especialmente en áreas urbanas donde la congestión vehicular es un problema cotidiano.