Alemania está envejeciendo más rápido de lo esperado: las razones detrás de una situación alarmante
Los datos de la Oficina Federal de Estadística predicen una disminución significativa de la población.

Según los cálculos actuales de la Oficina Federal de Estadística, cada mujer en Alemania da a luz a 1,35 hijos, cifra que dista del promedio de 2,1 necesario para mantener la población.
En esa línea, durante 2025 nacieron aproximadamente 650.000 niños. En 2024, la cifra fue de alrededor de 677.000. En ambos años murieron cerca de un millón de personas, mientras que para el 31 de diciembre de 2025, vivían en Alemania alrededor de 83,5 millones de personas, 100.000 menos que el año anterior.
La Oficina Federal de Estadística calcula periódicamente la evolución de la población en las próximas décadas. En tanto, los políticos y las empresas necesitan estas cifras debido a que el futuro del país depende en gran medida del número de habitantes y de su edad.

El último pronóstico se extiende hasta 2070, cuando la población alemana podría reducirse en torno a un 10% y la inmigración no podrá compensar este descenso.
Por qué Alemania está envejeciendo más rápido
Si bien una menor población no sería un problema, las alarmas se encienden debido a que el país está envejeciendo. Mientras que el número de niños y jóvenes disminuye, el total de personas mayores aumentará drásticamente, según explicó Karsten Lummer, jefe del Departamento de Población de la Oficina Federal de Estadística.
En la actualidad, los llamados “baby boomers” -personas nacidas en la década de 1960- se encuentran en transición de la vida laboral a la jubilación. Cada año, este grupo registró un millón o más de nacimientos. Luego, la tasa de natalidad se desplomó.
“Hay 33 personas en edad de jubilación por cada 100 personas en edad laboral”, afirma Lummer, quien explica que para 2050, el número de personas mayores de 80 años aumentará de poco más de seis millones a aproximadamente nueve millones.
Estas cifras resultan alarmantes para economistas y científicos sociales. “El envejecimiento de la población debe tenerse en cuenta ya en las decisiones políticas con consecuencias a largo plazo”, exige el economista Joachim Ragnitz, del Instituto ifo de Dresde.
“Tenemos una tasa de natalidad baja, pero un sistema social que aún actúa como si tuviéramos una alta”, subraya, por su parte, Karsten Lummer.
Alrededor del 40% de los mayores de 80 años necesita algún tipo de atención. En ese contexto, unas 280.000 personas trabajan en centros ambulatorios para personas mayores. Sin embargo -según Lummer-, se necesitarán 690.000 para 2049.
















