Pocos lo visitan, pero es el país más barato de Europa y guarda una ciudad subterránea del vino de 120 kilómetros
Este pequeño país, que formó parte de la Unión Soviética hasta 1991, combina cultura, historia y naturaleza en un entorno todavía ajeno al turismo masivo. Tiene una población de apenas 2,6 millones de habitantes. Conocé sus mejores destinos turísticos.

Ubicado entre Rumanía y Ucrania, y a pocos kilómetros del mar Negro, Moldavia se posiciona como uno de los destinos más atractivos (y menos explorados) del continente europeo. Este pequeño país, que formó parte de la Unión Soviética hasta 1991, combina cultura, historia y naturaleza en un entorno todavía ajeno al turismo masivo.
Bautizado en honor al río Moldova, donde se originó el antiguo principado en el siglo XIV, el país ofrece una experiencia auténtica y relajada, ideal para quienes buscan descubrir nuevos horizontes sin aglomeraciones.
Qué ver en Chișinău: parques, arquitectura y vida local
En el corazón del país se encuentra Chișinău, una ciudad que destaca por su tranquilidad y sus amplios espacios verdes. Lejos del ritmo frenético de otras capitales europeas como Praga o Sofía, aquí predominan los parques y una vida urbana más pausada.

Entre sus principales atractivos se encuentran la Catedral Metropolitana de la Natividad, acompañada por su emblemático arco triunfal, y el Mercado Central, uno de los puntos más vibrantes para conocer la cultura local.
Orheiul Vechi: el monasterio en la roca que impacta a los viajeros
A pocos kilómetros de la capital, la región de Orhei alberga uno de los sitios más impresionantes del país: Orheiul Vechi. Este monasterio excavado en la roca se encuentra rodeado de un paisaje natural único y convive con ruinas de antiguas civilizaciones tártaras y moldavas.

Se trata de una visita imprescindible para quienes buscan combinar espiritualidad, historia y naturaleza en un mismo recorrido.
Soroca y su castillo medieval: historia a orillas del río Dniéster
En el norte del país, sobre el río Dniéster, se ubica Soroca, reconocida por su imponente fortaleza. La Fortaleza de Soroca, construida originalmente en madera en el siglo XV y luego reconstruida en piedra, es uno de los históricos icónicos más importantes de Moldavia.
Su arquitectura y su ubicación estratégica la convierten en una parada obligada para los amantes de la historia medieval.
Mileștii Mici: la bodega subterránea más grande del mundo
Moldavia también es sinónimo de vino. En la localidad de Mileștii Mici se encuentra la Bodega Mileștii Mici, reconocida como la más grande del mundo.

Con más de 150 kilómetros de túneles subterráneos (de los cuales unos 50 pueden visitarse) y una colección de más de 1,5 millones de botellas, este sitio refleja la fuerte tradición vitivinícola del país, que alguna vez fue considerado el “viñedo de la URSS”.
Transnistria: cómo visitar la región soviética de Moldavia
Para quienes buscan una experiencia diferente, la región de Transnistria (también conocida como República Moldava Pridnestroviana) ofrece un verdadero viaje al pasado. Su capital, Tiráspol, conserva símbolos, monumentos y una estética típicamente soviética.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que se trata de una zona con controles propios, moneda y documentación particular, por lo que se recomienda informarse antes de visitarla.
Por qué viajar a Moldavia: un destino económico y sin multitudes
Con una población de apenas 2,6 millones de habitantes, Moldavia es un destino cómodo de recorrer, económico y libre de grandes multitudes.
Estas características, sumadas a su riqueza cultural, su historia y su tradición enológica, lo convierten en una opción ideal para quienes buscan una experiencia diferente en Europa.
















