Abelardo de la Espriella, candidato a la presidencia de Colombia.
Abelardo de la Espriella, candidato a la presidencia de Colombia. Foto: REUTERS

El candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, y el izquierdista Iván Cepeda, del Pacto Histórico, diputarán en segunda vuelta la Presidencia de Colombia el próximo 21 de junio tras ser los más votados en las elecciones celebradas este domingo para suceder a Gustavo Petro.

Con el 89,48% de las mesas contabilizadas, De la Espriella da la sorpresa al obtener 9.132.317 votos (43,77%) y Cepeda, 8.570.667 (41,08%) números que los hacen inalcanzables para el resto de candidatos.

El tercer puesto es para la senadora Paloma Valencia, del partido uribista Centro Democrático, que recibió 1.492.468 votos en esta medición parcial (6,84%), un porcentaje muy inferior al que le daban las encuestas de intención de voto, e incluso menor a los 3,2 millones de votos que obtuvo el pasado 8 de marzo en la consulta de partidos de centro y derecha en la que fue elegida candidata.

Elecciones en Colombia. Video: REUTERS

En cuarto se sitúa Sergio Fajardo, del partido de centro Dignidad & Compromiso, con 911.611 votos, que representan el 4,18%. Otra candidata de centro, la exalcaldesa bogotana Claudia López, se sitúa en el quinto lugar con 205.546 votos (0,94%)

Quién es Abelardo de la Espriella

Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978, el abogado penalista Abelardo de la Espriella, un “outsider” en la carrera presidencial colombiana, mostró los colmillos del tigre en las elecciones de este domingo al contradecir las encuestas y ser el candidato más votado.

Admirador de Donald Trump y donante del Partido Republicano, De la Espriella, llamado “el Tigre” por sus seguidores, hizo fortuna como abogado defensor de clientes controvertidos, como el empresario colombo-venezolano Alex Saab, actualmente detenido en EEUU, o David Murcia Guzmán, protagonista de la mayor estafa piramidal de Colombia.

Su éxito empresarial lo convirtió en millonario y ahora busca repetirlo en su primera participación en política, en la que empezó de cero, para lo cual creó el movimiento de ultraderecha Defensores de la Patria.

De la Espriella, de 47 años, propone hacer de Colombia “la patria milagro”, como Corea del Sur o Irlanda, y un país de emprendedores. En su plan de gobierno hay un decálogo de “milagros” para la seguridad, la salud, la educación, el campo, el medioambiente, la cultura, las mujeres, el bienestar animal, el sector minero-energético y contra la corrupción.

Buena parte de su electorado procede de la feligresía de las iglesias católica y evangélica, que lo ven como un hombre de familia, contrario al aborto y a la que llama “ideología de género”. De todas maneras, últimamente se viralizaron en redes sociales videos de hace más de una década en los que se declaraba ateo y a los que responde que hace seis años recuperó la fe.

Abelardo de la Espriella, candidato a la presidencia de Colombia. Foto: REUTERS

De la Espriella promete “combatir con mano de hierro a los delincuentes, a los corruptos, a los criminales impunes y a todo aquel que pretenda seguir amenazando la existencia de Colombia”.

El éxito en los tribunales lo transformó en la marca De la Espriella Style, que define como “un espacio para celebrar la dolce vita, el buen gusto y las cosas que se hacen con pasión”. Eso incluye marcas propias como el ron Defensor, el vino Fratellone, los sombreros Don Abelardo y la línea de ropa masculina Siempre Avanti, que vende camisas, chaquetas, corbatas y pañuelos de seda para quienes quieran imitar su imagen.

Está casado con la administradora de negocios Ana Lucía Pineda, con quien tiene cuatro hijos y quien lo acompaña últimamente en algunos actos de campaña.

Quién es Iván Cepeda

En menos de un año, el senador Iván Cepeda logró unir a la izquierda colombiana alrededor de su nombre para suceder en la presidencia a Gustavo Petro. Si bien logró pasar a las segunda vuelta, los resultados no fueron los esperados al no ser el candidato más votado, tal como lo anunciaban todas las encuestas.

“Desde el inicio de esta campaña electoral dejé claro que no era mi intención aspirar a la Presidencia, sin embargo hoy doy este paso después de escuchar con atención y con la mente abierta solicitudes que para mí es difícil, diría imposible, ignorar”, dijo el 22 de agosto en Pasto, donde presentó su candidatura como líder del Pacto Histórico.

Cepeda, que se define como “sobreviviente del genocidio político” en Colombia, lleva la política en la sangre y tiene una vida de activismo en defensa de las víctimas del conflicto armado, los derechos humanos y los procesos de paz.

Es hijo del senador Manuel Cepeda Vargas, del partido de izquierda Unión Patriótica asesinado en 1994 por agentes del Estado en complicidad con paramilitares, y de la líder comunista Yira Castro. “La muerte de mi padre me reorientó y me convirtió en lo que soy hoy”, dijo en una entrevista con la revista Semana en 2019.

Iván Cepeda, candidato a la presidencia de Colombia. Foto: REUTERS

A sus 63 años, este filósofo defiende un proyecto centrado en la paz, la justicia social y la lucha contra la corrupción, al insistir en que “Colombia no puede seguir atrapada en la violencia y la exclusión”.

Antes de llegar al Congreso, trabajó con organizaciones sociales y de víctimas y fue uno de los fundadores del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice).

Su carrera política comenzó en 2010, cuando fue elegido representante a la Cámara por Bogotá por el Polo Democrático Alternativo. Cuatro años después llegó al Senado, corporación a la que ha sido reelegido desde entonces.

En esta campaña, Cepeda propuso profundizar las reformas sociales de Petro, acelerar la implementación del acuerdo de paz y reforzar las políticas de protección a líderes sociales y comunidades afectadas por la violencia.

En su programa de Gobierno plantea avanzar hacia “tres revoluciones pacíficas: ética, económica y política”, además de fortalecer la reforma agraria, la transición energética y las negociaciones de paz con grupos armados.

Su compañera de fórmula vicepresidencial es la senadora indígena Aída Quilcué, defensora de los derechos de los pueblos originarios y de las comunidades afectadas por el conflicto armado.