
La gastronomía argentina es tan variada como la cantidad de provincias que tiene el territorio nacional. Amada y difundida, saboreada y disfrutada, cada plato de comida típica es siempre una fiesta que, hace ocho años compite por un premio destacado, el Prix Baron B - Édition Cuisine, que ya reconoció las cocinas de Córdoba, Jujuy, Chubut, Rio Negro, Misiones, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, Santa Cruz, Salta y Santiago del Estero, entre otras.
Este año, el jurado de notables chefs nacionales (Mauro Colagreco, Dolli Irigoyen, Gonzalo Aramburu y Gabriel Oggero) seleccionó tres propuestas entre las que se presentaron de todo el país. Representan al Chaco, Tierra del fuego y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El cocinero más destacado será consagrado durante un concurso en el que cada representante preparará su plato insignia.

Este proceso busca reconocer los mejores proyectos integrales de la Argentina por su excelencia, su vínculo con el medioambiente y su visión transformadora de la zona en la que se encuentra. También las historias de quienes están detrás, aportando valor a la gastronomía regional. Así la zona de influencia del restaurante termina ubicándose en un mapa turístico muy importante, como ocurrió con los participantes de las ediciones anteriores.
Los seleccionados de la 8° edición
1. Anna Restaurante de Campo, de Juan José Castelli, en Chaco
En las puertas del Impenetrable Chaqueño, Alina Ruiz lleva adelante hace 15 años un proyecto de alta cocina aprovechando lo que ofrece el propio territorio. En Finca Don Miguel, donde funciona el restaurante, ofrecen sólo lo que producen; la huerta, los corrales y el monte nativo son el punto de partida de una propuesta que cría y cosecha de sus propias materias primas.

Sus preparaciones recuperan saberes ancestrales de las comunidades del norte argentino, se rige por la estacionalidad, y combina técnicas contemporáneas con prácticas de ganadería regenerativa y aprovechamiento integral de los alimentos. Busca contar, a través de cada plato, la identidad de una región tan rica como poco explorada gastronómicamente. Instagram: @alinaruizcocina.

En la final llevará la cocina chaqueña a la mesa con un Lingote de cabrito, chanfaina / papel de nuestro ordeñe, un plato realizado con productos regionales, nobles y con trazabilidad directa del campo a la mesa, el cual será maridado con Baron B Brut Nature.
2. Proyecto Alcanfor, en Villa Crespo
Desde el corazón de Villa Crespo, en la Ciudad de Buenos Aires, Julián Galende expresa su forma de entender la cocina urbana, demostrando que la sustentabilidad también puede construirse desde un restaurante en la ciudad.
Con una sólida formación en cocinas de excelencia internacional, su propuesta circular desarrolla una gastronomía argentina contemporánea basada en productos de estación y vínculos directos con pequeños productores.

El aprovechamiento integral de las materias primas, el compostaje, la reutilización de excedentes y la reducción del uso de plásticos forman parte de una filosofía cotidiana. Combina precisión técnica, creatividad e identidad para reinterpretar los sabores del territorio desde una mirada moderna. Cada plato refleja el diálogo permanente entre producto, comunidad y sustentabilidad. Instagram: @alcanfor.bsas.

En la final presentará un cordero grillado con milhojas de repollo, puré de cebolla caramelizada, naranjas quemadas y demi-glace de cordero, maridado con Baron B Brut Nature.
3. Crujiente, desde Ushuaia
La pareja conformada por Leandro Giménez y Camila Fernández dan vida a una experiencia a puertas cerradas que convierte la hospitalidad fueguina en parte esencial del menú.
El proyecto nació con el deseo de contar su tierra fueguina desde la mesa, invitando a comprender su paisaje, su mar y la comunidad que le da identidad. En un espacio donde reciben a apenas 14 comensales por servicio, sirven un menú degustación construido exclusivamente a partir de productos locales, pesca responsable e ingredientes estacionales.

Suman aprovechamiento integral de cada materia prima, fermentaciones, conservas y el trabajo con pequeños productores. Su esencia tiene el objetivo de minimizar el desperdicio y poner en valor los sabores de la Patagonia fueguina. Instagram: @crujienteush

Su plato para la final será Costa y Huerta, elaborado con mejillones de banco, papines locales, garum de róbalo y salicornia, maridado con Baron B Extra Brut.
Cómo se definirá al ganador del Prix Baron B
Los tres se medirán de manera presencial en una gran final el 27 de agosto en el Faena Art Center de Buenos Aires. Allí cada uno elaborará su plato insignia y presentará su proyecto ante el jurado, que definirá al ganador del Prix Baron B – Édition Cuisine 2026.
Además de los cuatro jurados, participarán de la degustación dueños de restaurantes, finalistas y ganadores de otras ediciones y prensa especializada.

El que resulte ganador será premiado con un corcho bañado en oro tallado por Juan Carlos Pallarols y un viaje a Francia para poder realizar una pasantía en el premiado restaurante Mirazur de Colagreco.
Los triunfadores de 2025, Proyecto Pescado de Chapdmalal, acaban de volver de cumplir con esta experiencia, un sueño hecho realidad para cualquier chef argentino.




















