El fenómeno se debe a las fuertes marejadas que han afectado a la zona norte y centro del país.

La ola, que salió del mar imprevistamente, golpeó a un micro al que le rompió con dos ventanas, mientras que dos pasajeros resultaron con su rostro cortado por las esquirlas del vidrio.

Afortunadamente no hubo víctimas que lamentar, pero ahora el conductor del bus mira bien hacia el mar cuando debe cruzar la Caleta.