Parque Nacional De Hoge Veluwe, en Países Bajos
Parque Nacional De Hoge Veluwe, en Países Bajos Foto: Prensa

Para los viajeros que aman el arte y la naturaleza por igual, el Parque Nacional De Hoge Veluwe, en Países Bajos, ofrece una experiencia inédita. En sus 5.400 hectáreas (imposibles de recorrer a pie en una sola jornada), no solo hay más de 2000 especies de plantas, aves y animales protegidos, sino también un museo que alberga la segunda mayor colección de obras de Van Gogh (después del museo de este artista en Amsterdam), y el parque de esculturas al aire libre más grande del mundo.

La mejor forma de recorrer este predio natural es en las famosas bicicletas blancas (“Witte Fietsen”) del parque. Con la entrada, está incluido el alquiler de estos rodados con varias opciones. Los hay con carritos para bebés, bicicletas dobles y triples, con motor eléctrico y para quienes no saben andar en bici, también hay disponibles triciclos.

Parque Nacional De Hoge Veluwe, en Países Bajos Foto: Prensa
Parque Nacional De Hoge Veluwe, en Países Bajos Foto: Prensa

Este sistema de movilidad sostenible permite explorar el parque al propio ritmo, adentrándose por senderos y contemplando un paisaje que cambia con cada estación del año.

Allí, bosques de pinos, robles y otras especies exóticas, dunas móviles de arena y pastizales albergan a animales emblemáticos como el jabalí, el ciervo rojo y cientos de especies de aves.

Pero uno de los mayores atractivos del parque es el Museo Kröller-Müller, donde se exhiben 90 pinturas y más de 180 dibujos de Van Gogh, además de obras de otros artistas como Claude Monet, Georges Seurat, Pablo Picasso y Piet Mondriaan. Su jardín, de 25 hectáreas, expone más de 160 esculturas de artistas de todo el mundo.

Parque Nacional De Hoge Veluwe, en Países Bajos Foto: Prensa
Parque Nacional De Hoge Veluwe, en Países Bajos Foto: Prensa

Una historia singular

Tanto el predio que hoy ocupa este parque nacional como las obras del museo pertenecían a Anton Kröller, comerciante de Rotterdam y su esposa Heléne Müller, empresaria alemana y heredera de una enorme fortuna familiar. Fue ella quien, como mecenas y coleccionista de arte, comenzó a atesorar obras de artistas contemporáneos y fue una de las primeras en reconocer el genio de Vincent van Gogh.

Entre 1907 y 1922 la pareja adquirió más de 11.500 obras, formando la colección privada de arte más grande de Europa. Por entonces, los Kröller Müller planeaban construir una galería de arte en su finca, que comenzó siendo un coto de caza y luego se transformó en un lugar de preservación para la fauna y flora.

Parque Nacional De Hoge Veluwe, en Países Bajos Foto: Prensa
Parque Nacional De Hoge Veluwe, en Países Bajos Foto: Prensa
Parque Nacional De Hoge Veluwe, en Países Bajos Foto: Prensa
Parque Nacional De Hoge Veluwe, en Países Bajos Foto: Prensa

Sin embargo, la crisis económica que sobrevino tras la Segunda Guerra Mundial detuvo el proyecto. Finalmente, en 1935, la pareja decidió donar el predio y toda su colección de arte al estado neerlandés, a cambio de que fuera preservada y se construyera un museo con acceso al público.

Tres años después, en 1938, el Parque Nacional y el Museo abrieron sus puertas, y desde entonces, este lugar emblemático donde se preservan el patrimonio cultural y natural de los Países Bajos recibe cada año a miles de visitantes de todo el planeta.

Parque Nacional De Hoge Veluwe, en Países Bajos Foto: Prensa