Está en todas las alacenas: el alimento que sirve para fortalecer el crecimiento de un árbol limonero
Las lentejas resultan positivas para el suelo porque aportan nutrientes esenciales para la planta, favoreciendo su crecimiento y desarrollo, según los expertos en jardinería.

Mantener un limonero puede sonar complicado, pero existen varios trucos caseros que facilitan sus cuidados. Uno de ellos es colocar lentejas en la base de la tierra, una práctica sencilla que puede aportar grandes beneficios al árbol.
Las lentejas resultan positivas para el suelo porque aportan nutrientes esenciales para la planta, favoreciendo su crecimiento y desarrollo.
Los beneficios de colocar lentejas en el limonero
Esta técnica de jardinería se utiliza para aprovechar el alto contenido de auxinas que poseen las lentejas. Estas fitohormonas naturales actúan como estimulantes del crecimiento del árbol.

El proceso comienza cuando las lentejas se hidratan y luego se descomponen. Durante ese período, liberan hormonas que fortalecen la tierra y estimulan el desarrollo de las raíces del limonero.
Cómo llevar a cabo esta técnica
El método puede aplicarse colocando directamente las lentejas en la tierra del árbol. También se pueden triturar hasta obtener un polvo fino, ideal para espolvorear en la base del tronco.
Otra opción efectiva es regar el limonero con agua de lentejas. Para ello, se deben dejar las lentejas en remojo durante 24 horas y luego utilizar ese líquido para el riego.

Cómo cuidar a un limonero para que siga dando frutos en verano
Para que un limonero mantenga su vitalidad y continúe produciendo frutos durante el verano, es fundamental brindarle una serie de cuidados que favorezcan su crecimiento. En primer lugar, necesita recibir al menos seis horas diarias de sol directo, ya que la luz es determinante para su desarrollo y para la calidad de la fruta. Además, el riego debe ser regular pero moderado, evitando que la tierra se encharque para no dañar las raíces.
La fertilización también cumple un rol central. Aplicar abonos estacionales, especialmente en primavera y verano, ayuda a que el árbol disponga de los nutrientes necesarios para sostener una floración y fructificación abundantes.

Otro cuidado esencial para que continúe dando frutos en verano es la poda ligera anual. Esta práctica permite renovar la estructura del árbol, estimular la producción de brotes nuevos y mejorar la circulación del aire entre las ramas. Finalmente, cuando el limonero se cultiva en maceta, conviene elegir recipientes amplios con buen drenaje y renovar parte del sustrato cada año, lo que favorece un crecimiento sano y una mayor productividad.


















