El peligro que no se ve: por qué el Río de la Plata puede ser más riesgoso de lo que parece.

A simple vista, el Río de la Plata suele transmitir una sensación de calma que invita a meterse al agua sin demasiadas precauciones. Sus orillas amplias, la ausencia de grandes olas y su aspecto sereno hacen que miles de personas ingresen confiadas, especialmente en verano. Sin embargo, esa tranquilidad aparente es, según especialistas, uno de sus principales peligros.

El guardavidas, periodista y profesor de educación física Alejandro Mittica advierte que una gran parte de los accidentes acuáticos ocurre muy cerca de la orilla, en sectores donde el agua parece mansa y segura. El problema es que el río esconde riesgos que no siempre se perciben desde la superficie.

El peligro que no se ve: por qué el Río de la Plata puede ser más riesgoso de lo que parece.

Los principales peligros del Río de la Plata

Entre los factores que convierten al río en un entorno impredecible, se destacan:

  • Fondo irregular y cambiante: el lecho del río no es uniforme. Puede descender de manera abrupta, lo que provoca que personas que caminan con el agua a la cintura pierdan pie de forma repentina, sin tiempo para reaccionar.
  • Corrientes internas invisibles: a diferencia del mar, el Río de la Plata presenta corrientes que no se ven, capaces de arrastrar a una persona en segundos, incluso en zonas aparentemente tranquilas.
  • Remolinos y turbulencias ocultas: piedras, troncos, restos sumergidos o estructuras generan movimientos de agua inesperados que dificultan la flotación y el desplazamiento, sobre todo en personas sin experiencia.
  • Cambios bruscos en el nivel del agua: lluvias intensas, sudestadas, vientos fuertes o la apertura de represas pueden provocar crecidas o bajantes repentinas, transformando áreas conocidas en sectores peligrosos sin previo aviso.
Sudestada en el Río de la Plata (DYN)

Río versus mar: una diferencia clave

Mittica también compara estos riesgos con los del mar argentino, donde uno de los fenómenos más comunes es la corriente de resaca, conocida como “chupón”. Aunque peligrosa, esta corriente suele ser:

  • Visible en la superficie, a través de cambios en el color del agua o la forma de las olas.
  • Identificable por guardavidas y bañistas atentos, lo que permite actuar a tiempo.

En el río, en cambio, los peligros no dejan señales claras, lo que aumenta el riesgo para quienes ingresan confiados.

Información importante para evitar accidentes

La advertencia final es contundente: el peligro muchas veces no se ve. Tanto en el río como en el mar, la prevención es fundamental.

Los riesgos ocultos del Río de la Plata en comparación con el mar argentino. Foto: NA.

Para reducir riesgos, los especialistas recomiendan:

  • Respetar siempre las señalizaciones.
  • Escuchar y seguir las indicaciones de los guardavidas.
  • No confiarse en la apariencia tranquila del agua.
  • Evitar ingresar en zonas no habilitadas o desconocidas.

La información y la prudencia siguen siendo las herramientas más efectivas para evitar accidentes que, en la mayoría de los casos, son totalmente evitables.