Perros viejitos
Perros viejitos Foto: Foto generada con IA

Con los años, los perros comienzan a necesitar cuidados específicos, y uno de los más importantes es el descanso. Un perro mayor no solo duerme más horas, sino que también requiere un entorno cómodo, estable y seguro para evitar dolores, estrés o accidentes. Colocar su cama en el lugar adecuado puede marcar una gran diferencia en su calidad de vida.

A continuación, te contamos cuáles son los factores clave para elegir el mejor espacio dentro de tu casa.

1. Un rincón tranquilo, lejos del movimiento constante

Los perros viejitos suelen volverse más sensibles al ruido y a los estímulos del entorno. Lo ideal es ubicar su cama en un lugar alejado del tránsito constante, como pasillos, puertas de entrada o zonas donde la familia pasa todo el día.

Un rincón del living, del comedor o incluso del dormitorio puede ser perfecto si mantiene un equilibrio entre tranquilidad y acompañamiento.

Los perros mayores se sienten más seguros cuando pueden ver lo que pasa, pero sin quedar en medio del caos diario.

2. Temperatura estable y sin corrientes de aire

A diferencia de los perros jóvenes, los adultos mayores pueden sufrir más el frío o el calor. Por eso, hay ciertos lugares que conviene evitar:

  • Bajo una ventana abierta
  • Cerca del aire acondicionado
  • Frente al ventilador
  • Junto a un radiador o calefactor

Las corrientes de aire pueden agravar problemas respiratorios o articulares. Lo mejor es elegir una zona donde la temperatura sea templada y constante, lejos de extremos que lo incomoden mientras duerme.

Perros, animales, alergia. Foto: Freepik

3. Un espacio seguro y de fácil acceso

Con la edad, es común que los perros tengan menos equilibrio, movilidad reducida o algún grado de dolor en articulaciones y columna. Por eso debes evitar lugares donde tenga que:

  • Subir escaleras
  • Saltar
  • Esquivar muebles
  • Caminar por pisos muy resbaladizos

La cama debe estar en un sitio donde pueda acceder sin esfuerzo, preferentemente con piso firme o una alfombra que evite caídas.

Si tu perro tiene artrosis, displasia o dificultad para levantarse, colocar la cama cerca de donde pasa gran parte del día puede evitar desplazamientos innecesarios.

4. Cerca de la familia, pero con su propio espacio

Muchos perros mayores desarrollan ansiedad por separación o necesitan sentirse acompañados. Lo ideal es que su cama esté en un lugar donde pueda verte o escucharte sin quedar aislado.

Otra buena opción es tener dos camas: una en el área social (living) y otra en el dormitorio, para que pueda apoyarse en vos durante la noche sin perder autonomía.

Perritos panza arriba Foto: freepik

5. Zonificar para que se sienta protegido

A los perros viejitos les hace bien sentir que tienen un “refugio”. Podés crear una zona especial usando:

  • Una cama ortopédica
  • Una manta suave
  • Una pared o mueble lateral que genere contención

Esto reduce la ansiedad y le da sensación de seguridad.