Poner papel aluminio en los rieles de la ventana: para qué sirve esta técnica y cada cuánto tiempo es recomendable
Entre otras ventajas, el aluminio puede colaborar en la reducción de la humedad acumulada en los rieles, lo que ayuda a prevenir la aparición de óxido o malos olores con el paso del tiempo. Conocé sus múltiples utilidades dentro del hogar.

En el universo de los trucos de limpieza del hogar, algunos métodos simples ganan cada vez más popularidad. Uno de los que se volvió tendencia en redes sociales en los últimos meses es el uso de papel aluminio para limpiar los rieles de las ventanas, especialmente en las corredizas.
La técnica propone una forma práctica de eliminar la suciedad acumulada en una zona difícil de mantener sin necesidad de productos específicos ni esfuerzo excesivo.

El procedimiento consiste en formar una bolita de papel aluminio y pasarla por el riel. Al hacerlo, el material actúa como un limpiador mecánico que arrastra restos de polvo, tierra y mugre adherida, incluso en los sectores de difícil acceso, sin dañar la superficie.
Como resultado, también se mejora el deslizamiento de la ventana, ya que se eliminan los residuos que suelen obstruir el recorrido.

Además, el aluminio puede colaborar en la reducción de la humedad acumulada en los rieles, lo que ayuda a prevenir la aparición de óxido o malos olores con el paso del tiempo.
El paso a paso para usar los papeles de aluminio en los rieles de las ventanas
- Cortá un trozo de papel aluminio y arrugalo formando una bolita.
- Si el riel está muy sucio, rociá previamente con un poco de vinagre o agua tibia.
- Pasá la bolita de aluminio por todo el riel, insistiendo en las zonas con suciedad acumulada.
- Retirá los restos con un trapo seco o una aspiradora.
- Si querés una limpieza más profunda, finalizá pasando un paño apenas húmedo.

¿Cada cuánto tiempo es conveniente limpiar los rieles?
Para un mantenimiento regular, se recomienda limpiar los rieles una vez al mes, combinando el método con bicarbonato de sodio.
En ambientes con mayor presencia de polvo o humedad, el proceso puede repetirse cada 15 días para asegurar un funcionamiento correcto y una mejor higiene.














