Guía práctica: cómo lavar tus jeans preferidos sin arruinarlos, que pierdan color o su forma
Ni el agua caliente, ni el lavado a mano servirán para cuidar esta tela. Los verdaderos infalibles se encuentran en la simpleza y en la elección del detergente.

Los jeans son siempre los grandes protagonistas de los looks casuales y formales. Son resistentes, elegantes y se adaptan a distintos estilos. Sin embargo, aunque parecen indestructibles, lo cierto es que lavarlos de forma incorrecta podría ser altamente perjudicial para la tela y, en consecuencia, un buen pantalón podría convertirse en un simple trapo en unos meses.

Por este motivo, cuidarlo correctamente es clave para mantener su color, forma y durabilidad sin que se desgasten o se deformen con el tiempo. Por eso, los especialistas en limpieza advierten que muchas personas cometen errores comunes al lavarlos, desde la temperatura del agua hasta la frecuencia de lavado o el tipo de detergente. Con algunos consejos prácticos, es posible prolongar la vida de los jeans y mantenerlos siempre como nuevos.
Cómo lavar y cuidar tus jeans: pasos clave para que duren más
Lavá con poca frecuencia
Aunque parezca contradictorio, no es necesario lavar los jeans después de cada uso. Lavar con demasiada frecuencia desgasta las fibras y hace que pierdan color más rápido. Lo ideal es lavarlos cuando estén visiblemente sucios o hayan absorbido olores fuertes.
Dales la vuelta antes de lavar
Siempre dá vuelta los jeans del revés antes de colocarlos en la lavadora. Esto ayuda a proteger el color y evita que el roce directo con otras prendas genere desgaste o marcas.

Usá agua fría
El denim mantiene mejor su color y forma si se lava con agua fría. El agua caliente puede provocar encogimiento y decoloración.
Elegí detergente suave
Evita detergentes agresivos o blanqueadores. Un detergente suave o específico para ropa oscura prolonga la intensidad del color y protege las fibras del tejido.
Lavado delicado o a mano
Siempre que sea posible, lavá los jeans a mano o en ciclo delicado de la lavadora. Esto reduce la fricción y el riesgo de que se deformen o se desgasten rápidamente.
Evitá la secadora
El calor de la secadora puede encoger y dañar el denim. Es mejor secarlos al aire libre, preferentemente en un lugar a la sombra y colgados del revés para proteger el color.

Planchado opcional
Si los jeans se arrugan, plancharlos del revés a temperatura media es suficiente. La mayoría del denim no necesita planchado frecuente.
Guardado correcto
Colgarlos por la cintura o doblarlos suavemente evita marcas y pliegues innecesarios. También ayuda a mantener la forma natural de la prenda.













