Cuál es la teoría de "dormir con el sol"
Cuál es la teoría de "dormir con el sol"

Para muchos, dormir bien no solamente implica fijar un horario para acostarse y respetarlo, sino también reconocer que hay una relación natural entre el cuerpo y la luz solar. El descanso, según la ciencia, está estrictamente relacionado con el sol y los cambios estacionales, especialmente durante el verano, por eso es normal que durante los días de calor conciliar el sueño sea más engorroso.

En este sentido, el especialista en medicina del sueño Pablo Ferrero, explicó en una entrevista televisiva que existe un horario óptimo para dormir que tiene que ver con el respeto por la caída del sol y luego su respectivo amanecer. Según él, si las personas no estuvieran regidas por relojes ni obligaciones sociales, el patrón natural de descanso sería mucho más simple.

Cuál es la mejor hora para ir a dormir Foto: Freepik

“Sin relojes, nos iríamos a dormir cuando se pone el sol y nos despertaríamos cuando amanece”, explicó. Sin embargo, aclaró que este comportamiento no es fijo durante todo el año, ya que varía según la estación. En este mismo sentido, remarcó que el verano permite mayor flexibilidad horaria porque el sol se esconde más tarde, pero que no por eso se debe desordenar los hábitos saludables del sueño.

Cuán importante es la luz solar para el sueño

Ferrero explicó que la luz solar cumple un rol central en la regulación del ritmo circadiano, el mecanismo biológico que organiza los ciclos de sueño y vigilia. “El sol es el que regula el ritmo circadiano”, sostuvo, y detalló que el cuerpo ajusta su funcionamiento hormonal de acuerdo con la luz y la temperatura ambiente. Por eso, dormir bien no es solo una cuestión de voluntad, sino de escuchar las señales naturales que influyen directamente en la calidad del descanso.

En cuanto al descanso ideal, varios estudios reflejan que lo óptimo es dormir ocho horas seguidas, en un horario estable y con buena calidad de sueño. Sin embargo, la ciencia reconoce que este objetivo no siempre se cumple, ya que hay muchos factores que interrumpen el descanso, tales como el estrés, el calor, enfermedades y hasta acostumbramiento del cuerpo.

Dormir, descanso, sueño. Foto: Unsplash
No debemos dormir menos de 8 horas.

Entre los hábitos desaconsejados, el médico del sueño insistió en que no hay que dormir la siesta, ya que puede dificultar la conciliación del sueño y puede generar insomnio. Además, explicó que el cronotipo, es decir, la tendencia a ser más diurno o nocturno, cambia con la edad y a lo largo de la vida.

También desaconsejó el uso del celular por la noche y remarcó que, cuando el sol se esconde, nuestro cuerpo entra en “modo ahorro”, por lo que es mejor estar en casa con luces tenues para poder dormir mejor una vez que terminen las actividades programadas para ese día.