Un error común del verano: el verdadero peligro de arrancarse la piel descamada por el sol
La piel quemada puede generar incomodidad y picazón, pero debe ser cuidada de forma correcta, ya que de modo contrario, podría empeorar el cuadro.

Después de una quemadura solar, la piel comienza a escamarse y puede generar picazón, incomodidad y eso puede provocar la necesidad de arrancarse las escamas que comienzan a desprenderse para acelerar el proceso. Sin embargo, los dermatólogos insisten en que este hábito puede empeorar el cuadro e incluso retrasar la recuperación correcta de la piel.
Sobre todo durante el verano, cuando estamos expuestos excesivamente al sol sin la protección adecuada, las quemaduras solares son muy frecuentes. La piel muerta comienza a desprenderse y aunque se crea que acelerar el proceso hará que se regenere más rápido, lo cierto es que podría ocurrir el efecto contrario y generar marchas, infecciones u otras dolencias.

El peligro de arrancarse la piel descamada
Según indicó el dermatólogo e influencer de salud Simón Scarano (MN. 151411), arrancar la piel descamada es un error muy grave, ya que tras una quemadura solar la piel activa un proceso natural de recuperación. Las células dañadas mueren y se desprenden para dar lugar a tejido nuevo y sano.
“La piel entra en modo reparación. Esa descamación es parte del mecanismo de defensa”, explicó el dermatólogo, remarcando que se trata de una respuesta protectora del organismo y no de un “error”. Por este motivo, cuando se arrancan las escamas manualmente, se elimina la capa protectora y esto deja expuesta la piel inmadura, aumentando la inflamación, el enrojecimiento y la sensibilidad.

“No estás acelerando el proceso, lo estás empeorando. Que esa piel no duela no significa que ya esté curada”, remarcó Scarano, mostrando un video de las consecuencias de intentar intervenir en el ciclo natural de la piel dañada.
Qué hacer cuando la piel se pela por el sol
La recomendación médica es clara: acompañar el proceso natural sin forzarlo.
Entre los cuidados aconsejados se encuentran:
- Hidratar profundamente la zona afectada con cremas calmantes o reparadoras.
- Evitar una nueva exposición solar hasta que la piel se recupere por completo.
- No exfoliar ni usar productos irritantes.
- Mantener la piel limpia y protegida.

La paciencia es clave. Aunque la descamación pueda resultar antiestética o molesta, forma parte del proceso normal de curación. Respetar los tiempos biológicos permite que la piel se regenere de manera más saludable y con menos complicaciones.


















