Cuándo vuelven las tormentas a la Ciudad de Buenos Aires, según el Servicio Meteorológico Nacional
Con el regreso de las lluvias, la humedad vuelve a instalarse en los hogares: qué hacer para reducirla y mejorar el ambiente interior.

Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las lluvias volverán a la Ciudad de Buenos Aires a partir de mitad de semana. Luego de un inicio de semana con condiciones mayormente agradables, la inestabilidad comenzará el próximo martes por la noche, cuando se prevé nubosidad y probabilidad de precipitaciones.
Sin embargo, el miércoles aparece como el día más inestable de la semana, con lluvias y posibles chaparrones intermitentes a lo largo de toda la jornada. Además, se espera un leve descenso de la temperatura máxima y mayor presencia de humedad, lo que podría generar un ambiente más fresco e inestable.

Cómo seguirá el clima durante el resto de la semana
Para el jueves 16, si bien todavía podrían registrarse algunas nubes, la probabilidad de lluvias será baja y las condiciones tenderán a mejorar progresivamente. Este cambio dará paso a un período de tiempo más estable.
Entre el viernes 17 y el domingo 19 se espera buen tiempo en líneas generales, con cielo parcialmente nublado y sin lluvias significativas. Las temperaturas se mantendrán templadas, con máximas que oscilarán entre los 23°C y 25°C y mínimas entre los 17°C y 18°C, configurando jornadas agradables y típicas de otoño.

Qué recomienda el SMN ante un clima con lluvias
- Evitá salir.
- No saques la basura.
- Limpiá desagües y sumideros.
- Alejate de zonas inundables.
- Cortá el suministro eléctrico si ingresa agua
Cómo regular la humedad en los ambientes
Mantener los niveles de humedad bajo control es importante para la comodidad, la salud y el cuidado del hogar, especialmente en días inestables como los que anticipa el pronóstico. Lo ideal es que la humedad en ambientes interiores se mantenga entre 40% y 60%.

Una de las formas más simples para mantener la humedad es abrir las ventanas durante al menos 10 a 15 minutos al día, incluso en invierno, ya que ayuda a renovar el aire y reducir la acumulación de humedad. En días de lluvia o alta humedad exterior, conviene aprovechar los momentos más secos (por ejemplo, al mediodía) para hacerlo.










