Qué pasa con el precio del asado: cómo afectará a las carnicerías en medio del récord de feedlots
Actualmente, gran parte de la carne que llega a los mostradores de las carnicerías argentinas proviene de este modelo. Los detalles.

La ganadería argentina atraviesa un punto de inflexión. Con el sistema de engorde a corral operando casi a tope de su capacidad, se alcanzó una cifra histórica: 1,88 millones de cabezas en los feedlots. Este escenario plantea un interrogante que impactó tanto al sector como al consumidor final en relación a qué sucederá con el precio del asado en las carnicerías locales.
Este fenómeno no es casualidad, ya que responde estrictamente a una cuestión de rentabilidad. La relación entre el costo del alimento -fundamentalmente el maíz- y el precio de venta del animal terminado resultó muy conveniente para los productores en los últimos tiempos.
Cuando alimentar al ganado es más barato en comparación con el valor de mercado de la hacienda terminada, la apuesta lógica es intensificar el engorde. A esto se le suma una tendencia de los productores a retener animales en sus campos, optando por finalizar el ciclo productivo dentro de los establecimientos de encierre. El resultado es una transformación profunda en cómo llega la hacienda al mercado.

Qué es el feedlot y por qué importa en la ganadería argentina
El feedlot es un sistema de producción intensivo donde el ganado se alimenta de manera controlada, principalmente con granos. Su objetivo es claro: acelerar el tiempo de engorde y estandarizar la oferta de carne durante todo el año independientemente de las condiciones climáticas o estacionales.
Actualmente, gran parte de la carne que llega a los mostradores de las carnicerías argentinas proviene de este modelo. Por lo tanto, tener los corrales llenos es un anticipo de lo que ocurrirá en el mercado en los próximos meses tratándose de una oferta de carne que promete ser constante.

El asado y el futuro de los precios
Para el consumidor, la gran duda es si este récord de encierre se traducirá en una baja en el precio del asado. La lógica indica que una mayor oferta debería ayudar a contener los aumentos o al menos evitar los saltos bruscos que suelen ocurrir en periodos de escasez.
Sin embargo, hay que ser prudentes. El precio final en la carnicería es un rompecabezas complejo que no depende solo de la cantidad de animales disponibles: factores como el costo logístico, el valor del dólar, el volumen de exportaciones y la demanda del consumo interno son variables que influyen directamente en la etiqueta final. Por lo tanto, si bien el récord de los feedlots es una buena señal para la estabilidad, no garantiza una caída automática de los precios.

Precio del asado: la nueva era ganadera con el modelo feedlot
Más allá de lo que pase en el corto plazo, lo que estamos viendo es una modernización estructural. La ganadería argentina se está volcando hacia un modelo más eficiente y previsible donde el campo y el feedlot no compiten, sino que se complementan.
De cara al futuro, el desafío será observar cómo esta enorme cantidad de hacienda llega efectivamente al mercado y si logra ser el contrapeso necesario para equilibrar el valor de nuestro alimento más emblemático: el asado.

















