La Unión Industrial Argentina fue muy crítica del Gobierno.
La Unión Industrial Argentina fue muy crítica del Gobierno. Foto: Wikipedia.

Luego de las críticas del presidente Javier Milei durante su discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación al “fetiche industrialista”, dos de las principales entidades empresarias del país salieron a fijar posición y reclamaron “respeto” hacia el sector privado.

Tanto la Unión Industrial Argentina (UIA) como la Asociación Empresaria Argentina (AEA) difundieron comunicados en los que, con matices, defendieron el rol de las empresas en el desarrollo económico y advirtieron sobre la delicada situación que atraviesa la actividad productiva.

Javier Milei en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso de 2026
Javier Milei durante su discurso en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso nacional. Foto: REUTERS

El pedido de la Asociación Empresaria Argentina

La AEA, que nuclea a grandes compañías como Techint, Arcor, Pan American Energy y Mercado Libre, pidió promover un “diálogo constructivo y respetuoso” entre el Gobierno y el sector privado. La entidad sostuvo que, para lograr un crecimiento sostenido, es necesario remover obstáculos al desarrollo y generar condiciones favorables para la inversión productiva.

En su pronunciamiento, AEA respaldó medidas como el equilibrio fiscal, la reducción del gasto público, la baja de la presión tributaria y el fin de la emisión monetaria, al considerarlas pasos positivos que fueron postergados durante años. No obstante, advirtió que la estabilización macroeconómica es condición indispensable para que las empresas puedan desplegar plenamente su potencial.

El enojo de la UIA

Más enfática fue la UIA, que alertó sobre una “situación crítica” en la industria. La entidad fabril señaló que la transición hacia un nuevo esquema económico está impactando con fuerza en los niveles de producción, con efectos heterogéneos según la provincia. En particular, advirtió que muchas pymes enfrentan bajo nivel de actividad, elevada presión fiscal, dificultades de financiamiento y caída del empleo.

El pronunciamiento llegó inmediatamente después de que Milei cuestionara el modelo industrial basado en subsidios y restricciones comerciales. “Desde hace casi un siglo, la Argentina está atrapada en la trampa del fetiche industrialista”, afirmó el mandatario, al criticar las políticas de protección y las retenciones que, según dijo, limitaron el desarrollo del agro y encarecieron insumos.

La preocupación de la UIA fue reforzada por representantes industriales del Norte Argentino -integrado por Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán-, quienes señalaron que la región exhibe los peores indicadores de poder adquisitivo y una fuerte dependencia del empleo público ante la escasez de inversión privada.

La industria en crisis según la UIA. Foto: Canal 26

Uno de los ejes centrales del reclamo industrial es la carga tributaria. Según datos de la entidad, la industria genera el 19% del PBI pero aporta el 27% de la recaudación nacional, lo que -afirman- evidencia una presión impositiva superior a su peso en la economía. Además, remarcaron que el sector es transable y compite internacionalmente, por lo que necesita estándares similares en impuestos, infraestructura y costos financieros.

La UIA destacó, a su vez, el impacto social de la actividad: emplea de manera directa a 1.200.000 trabajadores, moviliza otros 2.400.000 puestos indirectos y representa el 19% del empleo formal del país. “Detrás de cada fábrica hay un capital social construido por empresarios y trabajadores”, sostuvo la entidad, que se definió como parte de la solución.