Se despide empresa de electrodomésticos con más de 70 años de historia para siempre: la Justicia ordenó su liquidación
La decisión del juez Fernando D’Alessandro llega después de que fracasara el intento para evitar la liquidación de la compañía. En el fallo, el magistrado señaló que no existen condiciones para seguir adelante con el concurso preventivo llevado adelante por la firma.

Luego de presentarse en concurso de acreedores y no conseguir inversores para sostener el salvataje judicial, la Justicia comercial decidió la quiebra de Garbarino, una de las empresas de electrodomésticos más emblemáticas de la Argentina.
La decisión decisión del juez Fernando D’Alessandro, a cargo del Juzgado Nacional en lo Comercial N°7, llega después de que fracasara el intento para evitar la liquidación de la compañía, que cuenta con más de 70 años en el rubro.
En el fallo, el magistrado señaló que no existen condiciones para seguir adelante con el concurso preventivo que la empresa había iniciado en 2021 para intentar ordenar su situación financiera.
D’Alessandro había habilitado el salvataje (conocido como cramdown) para permitir que terceros presenten ofertas y evitar la quiebra.
De todas maneras, este mecanismo de último recurso no tuvo el efecto esperado, ya que tanto la propia concursada como la firma Vlinder S.A., los únicos inscriptos, no acercaron una propuesta concreta. En este contexto, el proceso dejó de depender de una negociación empresarial y pasó a ser definido por la parte judicial.
Garbarino se despide para siempre: estos son los números en rojo que lo llevaron a la quiebra y el cierre definitivo
Según los datos presentados en el último informe de sindicatura, durante enero la empresa registró ventas totales por $1,7 millones. A su vez, no realizó compras de mercadería y mantuvo cerrado su canal online.
En cuanto a la operación minorista, solo permanecen abiertos tres locales: Belgrano, calle Uruguay y un outlet en Almagro. Uno de ellos funciona de manera intermitente debido a la falta de pago salarial.
En tanto, la dotación de empleados se ubica actualmente en 18 trabajadores, un número extremadamente bajo si se lo compara con los más de 5.000 que llegó a tener la compañía.

En el plano financiero, la firma declaró disponibilidades en efectivo equivalentes a cero, mientras que una de sus cuentas bancarias cerró con saldo negativo. Además, posee un significativo pasivo postconcursal, con cifras multimillonarias que exceden la escala actual de actividad.
Por qué nadie quiso rescatar a Garbarino y cuál es el futuro de los últimos 3 locales que sobrevivieron
El deterioro de Garbarino empezó debido a un cóctel de situaciones adversas: acumulación de problemas financieros, la caída del consumo, los cambios en los hábitos de compra y la falta de financiamiento hicieron que el deterioro de la marca sea cada vez más veloz.
Además, la venta al empresario Carlos Rosales en 2020 no logró revertir esta tendencia y terminó derivando en cierres masivos de locales, una extensa lista de reclamos laborales y una aplastante deuda comercial.
Ante esta situación crítica y en medio del proceso concursal, el principal activo al cual se aferraba la compañía para sobrevivir era la marca, que podría resultar atractiva para algún nuevo interesado pueda relanzarla bajo otro esquema de negocios y salvar así a los 3 locales que quedan en pie.
La ausencia de oferentes concretos en la instancia de salvataje dejó en claro que ese valor simbólico no fue suficiente para atraer el capital y no desaparecer.
La quiebra de Garbarino deja fuera del mapa empresarial a una de las marcas más reconocidas de la Argentina, y confirma el final de un largo proceso de deterioro que llevó más de cuatro años.

















