Planta de Marolio
Planta de Marolio Foto: x.com/victorferaok

El dueño de la empresa de consumo masivo Marolio, Víctor Fera, confirmó el inicio de un plan de inversiones en la provincia de Buenos Aires que contempla la expansión de su infraestructura industrial y logística. El proyecto se centra en el municipio de General Rodríguez, donde la compañía planea poner en marcha un nuevo centro de distribución, además de completar las obras de su planta de vinagre y de sus molinos de trigo.

Desde la compañía manifestaron su satisfacción por el avance del proyecto y detallaron los pasos a seguir: “Nos sentimos orgullosos de invertir en Argentina con un nuevo centro de distribución, finalización de la planta de vinagre y molinos de trigo en General Rodriguez. Comenzamos con los trámites de inicio de obra de construcción en el Municipio asi de inmediato generamos 200 puestos de trabajo y luego 500 más”, destacaron.

Tuit de Víctor Fera, dueño de Marolio y Maxiconsumo. Foto: x.com/victorferaok

Esta inversión busca fortalecer el esquema de logística regional y optimizar la cadena de suministro interna. La puesta en marcha de las plantas de procesamiento permitiría a Marolio incrementar el volumen de producción propia, un factor que la empresa vincula directamente con su estrategia de competitividad en góndola y su objetivo de incidir en la baja de precios de los productos básicos.

La creación de estos 700 empleos representa un impacto significativo para la zona de General Rodríguez y sus alrededores. El proyecto contempla oportunidades laborales que abarcan desde el sector de la construcción civil hasta la operación técnica de la planta y la gestión del centro de distribución, lo que dinamizaría el mercado laboral regional en el corto y mediano plazo.

El anuncio de la firma se produce en un contexto particular para el sector industrial, marcado por una tendencia de reestructuraciones y cierres de líneas de producción en diversas áreas. En este escenario, la apuesta de Marolio busca consolidar su presencia en el mercado local a través de la integración vertical de sus procesos productivos.

Víctor Fera, quien suele definir su perfil empresarial asociado al desarrollo nacional, remarcó que la visión de la compañía combina la expansión de la capacidad instalada con una función social vinculada al acceso a alimentos. Con esta nueva infraestructura, la marca apunta no solo a abastecer de manera más eficiente a su red de comercialización, sino también a fortalecer el entramado productivo de la provincia de Buenos Aires.

La historia de Marolio

Marolio, una de las marcas más reconocidas del mercado argentino, cuenta hoy con un catálogo de más de 800 productos que van desde alimentos básicos hasta conservas y bebidas. Su origen se remonta a la década de 1950, cuando el inmigrante italiano Felipe Marvaso fundó la compañía y le dio un nombre que combina parte de su apellido con “olio”, en alusión al aceite, el primer producto que elaboró.

En 1984, la empresa fue adquirida por el empresario Víctor Fera, también propietario de la cadena mayorista Maxiconsumo. Bajo su gestión, la marca inició un proceso de crecimiento sostenido, con foco en la expansión del portafolio y la diversificación de su producción.

En la actualidad, Marolio posee una estructura industrial distribuida en todo el país: en Mendoza, cuenta con una planta en Salto de las Rosas dedicada a la elaboración de derivados de tomate y una bodega en San Rafael. A su vez, en Villa Lugano, en la Ciudad de Buenos Aires, produce jugo de limón y aceto balsámico, además de realizar el envasado de aceite de oliva.

La compañía también tiene presencia en General Rodríguez, donde opera la planta de fideos más grande de América del Sur, y en la provincia de Santa Fe, donde dispone de un arrozal propio. Esta integración productiva le permite fortalecer su cadena de valor y consolidar su posicionamiento en el sector alimenticio.