El dólar sorprendió con una fuerte baja en marzo y el Banco Central reforzó reservas con compras récord
El tipo de cambio cerró el mes $15 más barato, mientras el BCRA acumuló más de US$1600 millones en divisas y consolidó su mejor primer trimestre en años.

El mercado cambiario argentino volvió a mostrar movimientos inesperados en marzo. Contra muchos pronósticos, el dólar oficial terminó el mes con una baja de $15, en un contexto donde el Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró una de las mayores compras de divisas de los últimos tiempos y reforzó de manera significativa sus reservas internacionales.
La cotización minorista del dólar en el Banco Nación cerró en torno a los $1405, alejándose del techo definido por el régimen de bandas cambiarias y acumulando un retroceso de $75 desde el comienzo del año. Este comportamiento marcó una clara apreciación del peso en un escenario global dominado por la fortaleza del dólar y tensiones financieras internacionales.
El Banco Central compró dólares casi todos los días del mes
Durante marzo, el BCRA adquirió aproximadamente US$1670 millones, lo que implicó un promedio diario cercano a los US$83 millones. Con este resultado, el organismo monetario cerró el primer trimestre del año con compras que superan los US$4300 millones, alcanzando cerca del 43% de la meta anual de acumulación de reservas definida para 2026.
Este desempeño se explicó, principalmente, por una mayor oferta de divisas en el mercado oficial, impulsada por el ingreso de dólares del sector agroexportador, la minería y la energía, sumado a colocaciones financieras y menores presiones sobre la demanda.
Desde el mercado destacan que el Central logró sostener su rol comprador incluso en jornadas de elevada volatilidad internacional, algo que no siempre se reflejó directamente en el nivel de reservas brutas debido a pagos de deuda y variaciones en la valuación de activos como el oro.
Un dólar más bajo y menor presión inflacionaria
La desaceleración del tipo de cambio comenzó a tener impacto en otros frentes macroeconómicos. Analistas financieros señalaron que la baja del dólar contribuyó a moderar las expectativas inflacionarias, reduciendo la presión que tradicionalmente ejerce el frente cambiario sobre los precios.
Informes privados coinciden en que, por primera vez en meses, la nominalidad de la economía empieza a desacoplarse parcialmente del movimiento del dólar. Esto ocurre en un contexto donde la inflación continúa elevada, pero con señales de menor traslado cambiario a precios, al menos en el corto plazo.

Qué esperan los analistas para abril y los próximos meses
Las proyecciones para abril mantienen un tono similar. El inicio de la liquidación de la cosecha gruesa, especialmente de soja, podría acelerar aún más la entrada de dólares al mercado oficial. A esto se suman ingresos provenientes de exportaciones energéticas y del complejo minero, lo que anticipa una mayor oferta de divisas en el segundo trimestre del año.
No obstante, algunos economistas advierten que la sostenibilidad del esquema dependerá de factores clave: el ritmo de inflación, la política monetaria, la absorción de pesos por parte del Tesoro y la evolución del contexto internacional, marcado por conflictos geopolíticos y cambios en la política monetaria de las principales potencias.
Un primer trimestre clave para la estrategia económica
Con un dólar más bajo y una fuerte intervención del Banco Central, el Gobierno logró ganar tiempo y previsibilidad en uno de los frentes más sensibles de la economía argentina. El desafío ahora será sostener esta dinámica sin comprometer la competitividad ni generar atrasos cambiarios, al mismo tiempo que se enfrentan importantes vencimientos de deuda y un escenario externo todavía incierto.
Marzo dejó una señal clara: al menos por ahora, el frente cambiario mostró fortaleza, y el BCRA logró avanzar en su objetivo central de recomponer reservas, un factor clave para la estabilidad macroeconómica en lo que resta del año.
















