Luis Caputo
Luis Caputo Foto: Foto: Agencia NA / Claudio Fanchi

La agencia Fitch Ratings subió la nota crediticia de Argentina al observar “balances externos y fiscales estructuralmente mejorados”, así como “avances en las reformas económicas” y un “sólido superávit comercial impulsado por el sector energético”. Si bien se estima una expansión del PBI del 3,2% para 2026, la calificadora alertó al Gobierno sobre la inflación remanente, el bajo nivel de reservas netas y las tensiones políticas vinculadas a las elecciones de 2027.

La novedad se dio a conocer mientras el presidente Javier Milei encara una nueva gira por Estados Unidos. El jefe de Estado llegó a Los Ángeles durante la madrugada de este miércoles 6 de mayo para participar en la 29° Conferencia Global del Instituto Milken. Este ascenso en la calificación representó un paso fundamental, dado que sitúa a la Argentina más cerca de la categoría B que ostentaba en 2016 bajo la presidencia de Mauricio Macri, optimizando sus posibilidades de regresar al mercado voluntario de deuda internacional.

De acuerdo al reporte de la entidad, “la calificación de Argentina refleja una mejora estructural en los balances fiscales y externos, avances en las reformas económicas, mejores perspectivas para la acumulación de reservas internacionales y nuestra expectativa de que el gobierno asegure el financiamiento adecuado para cubrir sus obligaciones de deuda”.

A pesar de eso, los analistas aclararon que “la calificación está limitada por una posición de liquidez internacional que sigue siendo débil para gestionar posibles choques de confianza -a los que Argentina ha sido particularmente vulnerable-, así como por la alta inflación y un historial de inestabilidad macroeconómica”.

Fitch realizó un repaso de los logros de la gestión de Milei y mencionó el respaldo obtenido en las urnas durante las elecciones legislativas de 2025. “La administración ha logrado victorias legislativas importantes, incluyendo la Reforma Laboral, reformas a la Ley Nacional de Glaciares que suavizan las restricciones ambientales para la minería y un presupuesto para 2026 que preserva un fuerte ancla fiscal. El impulso a la desregulación y los esfuerzos para atraer inversión privada en sectores clave de energía y minería también son prioridades políticas importantes”, señaló la firma.

Sumado a eso, subrayaron que “la posición externa de Argentina ha mejorado estructuralmente a medida que el país se ha consolidado como exportador neto de energía”. En ese sentido, el superávit comercial del primer trimestre trepó hasta los US$ 5.500 millones, superando ampliamente los US$ 1.100 millones registrados en el mismo periodo del año previo.

El informe también destacó las adquisiciones de divisas por parte del Banco Central, que acumulan US$ 7.295 millones en lo que va del 2026. En la jornada de este martes 5, la entidad captó otros US$ 69 millones, mientras el dólar minorista retrocedió a $1.415 y el riesgo país bajó un 0,4%, situándose en 554 puntos básicos.

“Las compras de dólares totalizaron US$ 7.100 millones hasta abril, y el ritmo debería fortalecerse en los próximos meses a medida que avanza la cosecha de soja. Las reservas brutas han subido en menor medida debido al pago del servicio de deuda, pero Fitch espera que aumenten a US$ 52.700 millones para fin de año”, proyectó el documento oficial.

Para finalizar, advirtieron que “las reservas internacionales netas siguen siendo bajas si se consideran los pasivos de moneda extranjera a corto plazo -repos, encajes, la línea de swap de divisas con el Banco Popular de China, etc.-, aunque esperamos que aumenten en US$ 8.000 millones este año”, cifra que coincide con los objetivos trazados en el programa de Facilidades Extendidas con el FMI.