
José Larralde cumplirá 89 años el próximo jueves 22 de octubre y la historia del artista de folklore volvió a poner el foco en la localidad de Huanguelén. Con menos de 5.000 habitantes, tiene una historia ligada al campo, una curiosidad sobre el origen de su nombre y un vínculo con la poesía argentina.
Huanguelén se encuentra en el sudoeste bonaerense, en el extremo norte del partido de Coronel Suárez, aunque su territorio también se extiende sobre Guaminí, Daireaux y General La Madrid. Según el Censo 2022, cuenta con 4.898 habitantes y conserva una identidad marcada por las tradiciones rurales.
La localidad fue fundada el 27 de septiembre de 1912, luego del remate de casi 40.000 hectáreas que se dividieron en chacras, quintas y solares. Sus primeros años estuvieron ligados a la ganadería, aunque la agricultura y la actividad industrial también tuvieron un papel importante en su desarrollo.

La historia del significado de Huanguelén de origen mapuche
El nombre Huanguelén proviene del mapudungun, la lengua del pueblo mapuche, y suele traducirse como “lucero del alba”. Esa interpretación está recogida tanto en una publicación de la Fundación COLSECOR sobre la localidad como en documentos de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, que también lo traducen como “estrella”. Aunque existen otras interpretaciones del topónimo, “lucero del alba” es el significado más aceptado en la historia local.
Este significado quedó plasmado en la literatura gracias a Baldomero Fernández Moreno, el poeta conocido por obras como Setenta balcones y ninguna flor. El escritor vivió durante varios meses en Huanguelén mientras trabajaba como médico y retrató su experiencia en poemas incluidos en Campo argentino, publicado en 1919.
Cabe resaltar que la relación entre el pueblo y la cultura no se limita a la poesía: Huanguelén mantiene una tradición ligada al folklore, las guitarras y las costumbres criollas, con celebraciones que reúnen a artistas y vecinos de la región tales como la Fiesta del Cantor Orillero en homenaje a Larralde.

El pueblo donde nació José Larralde
Huanguelén también es reconocido por ser el lugar de nacimiento de José Larralde, uno de los referentes del folklore argentino. Nacido el 22 de octubre de 1937, el artista construyó una obra marcada por las historias del hombre de campo, el trabajo, las injusticias y las desigualdades sociales.
Sus canciones encontraron una identidad propia a partir de las milongas camperas y de una mirada directa sobre la vida rural. A lo largo de su trayectoria, Larralde se convirtió en una figura reconocida por su manera de contar las experiencias de quienes suelen quedar fuera de los grandes relatos.

En su homenaje, Huanguelén celebra la Fiesta del Cantor Orillero, un encuentro folklórico que reúne a músicos locales y regionales para mantener viva esa tradición. La celebración se suma a otras expresiones de la cultura criolla que forman parte de la identidad de la localidad.
Mientras se acerca el cumpleaños número 89 de Larralde, Huanguelén volvió a aparecer en el mapa por algo más que su vínculo con el músico: es un pueblo de la llanura bonaerense cuyo nombre remite a las estrellas y cuya historia también quedó escrita en la poesía argentina.
Cómo llegar a Huanguelén desde CABA
Desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Huanguelén se encuentra a unos 470 a 550 kilómetros, según el recorrido elegido. En auto, el viaje demanda aproximadamente entre seis y siete horas.
Una de las rutas posibles consiste en tomar la Ruta Nacional 3, continuar por la Ruta Nacional 205 y luego seguir por la Ruta Provincial 65, hasta conectar con los caminos que llevan a la localidad del sudoeste bonaerense. Otra alternativa de recorrido pasa por Bolívar y Guaminí, antes de completar el último tramo hasta Huanguelén.
Quienes no cuentan con vehículo particular, pueden viajar en micro desde la terminal de Liniers hasta Daireaux o Coronel Suárez y completar el trayecto hasta Huanguelén en taxi, remis o un traslado previamente coordinado. El viaje en transporte público puede llevar entre siete y nueve horas, según las conexiones y los tiempos de espera. Como los servicios y las combinaciones pueden variar, conviene consultar los horarios y la disponibilidad de pasajes antes de salir.



















