Una abogada argentina fue demorada por gestos racistas en Brasil y Anamá Ferreira pidió que quede presa
La joven permanece inhabilitada para salir del país y regresar a la Argentina y sería recibida en la representación diplomática.

La abogada santiagueña Agostina Páez, quien fue demorada luego de ser acusada de racismo tras protagonizar un incidente a la salida de un boliche de Río de Janeiro, sería recibida este lunes por el cónsul argentino en Brasil.
La joven permanece inhabilitada para salir del país y regresar a la Argentina y sería recibida en la representación diplomática en donde se le podrá proveer un abogado defensor para que la represente durante la audiencia con el juez Orlando Eliazaro Feitosa del Tribunal de Justicia de Comarca da capital Río de Janeiro, quien está a cargo de la causa.
Así se informó en un informe de El Liberal en el cual además se indicó que Páez es asistida desde Santiago del Estero por el Dr. Sebastián Robles, quien será parte de la reunión a través de plataformas virtuales, la defensa de la joven santiagueña pedirá que morigere la medida dispuesta sobre ella.

Qué dijo Anamá
Anamá Ferreira se manifestó a través de redes sociales por el caso de Agostina Páez, una abogada e influencer argentina que quedó detenida en Río de Janeiro tras ser filmada realizando gestos racistas contra trabajadores de un bar.
Desde su cuenta de X (ex Twitter), Ferreira rechazó de plano los intentos de relativizar el episodio: “Lo que gritó esa chica no es ‘un exabrupto’, es racismo, y el racismo no se relativiza, no se justifica y no se aplaude”.
Lo que gritó esa chica en Brasil no es “un exabrupto”, es racismo.
— Anamá Ferreira 🍍 (@AnamaFerreira) January 18, 2026
Y el racismo no se relativiza, no se justifica y no se aplaude.
Que sirva de ejemplo: la libertad de expresión no incluye humillar ni odiar.
El respeto no es opcional. Deseo que pases unos años presa en Brasil pic.twitter.com/exyZbz0EKZ
Además, pidió una sanción ejemplificadora: “Que sirva de ejemplo: la libertad de expresión no incluye humillar ni odiar. El respeto no es opcional. Deseo que pases unos años presa en Brasil”.
Poco después, reforzó su postura con una frase tajante que rápidamente se viralizó: “Presa la quiero”.
El caso
Según relató la joven al citado medio, durante una salida nocturna en la zona sur de Río de Janeiro se encontraba junto a un grupo de amigas en un boliche cuando surgió una discusión al momento de retirarse del lugar.
“Pagamos la entrada y todo lo que consumimos. Cuando estábamos por salir, nos retienen y nos dicen que con la pulsera había cosas que no habíamos pagado. Nosotras habíamos pagado todo en el momento. Tengo los comprobantes, con los horarios y todo”, dijo.
La abogada contó que la situación se tornó tensa cuando ella y sus amigas reclamaron que el cobro era indebido y reveló: “Empezamos a decirles que nos estaban robando, que eran unos ladrones. Ellos se nos reían en la cara. Pagamos de todos modos”.
Además, relató que, al salir del lugar, empleados del bar comenzaron a seguirlas por las escaleras y a realizar gestos obscenos. “Se agarraban los genitales, nos señalaban y se reían. Ahí es cuando yo hago ese gesto. No los llegaba a ver bien. Los gestos eran más para mis amigas”, dijo.
El gesto similar a un mono fue registrado por las cámaras de seguridad del lugar y denunciado por el personal del bar, mientras que, según medios brasileños, las expresiones de la joven fueron interpretadas como racistas.


















