El creador de la “ciudad de los 15 minutos” llega a Bariloche: el modelo urbano que podría revolucionar las ciudades argentinas
El modelo desarrollado por el urbanista Carlos Moreno propone reorganizar las ciudades para reducir los traslados diarios, mejorar la calidad de vida y enfrentar problemas vinculados al cambio climático y la contaminación. Estará en Bariloche entre el 25 y el 27 de mayo, donde se inaugurará una calle con su nombre.

En medio de debates globales sobre movilidad, cambio climático y calidad de vida urbana, el concepto de “la ciudad de los 15 minutos” se consolidó como uno de los modelos más discutidos y analizados por urbanistas y especialistas en planificación.
La idea, impulsada principalmente desde París, propone reorganizar las ciudades para que las personas puedan acceder a servicios esenciales sin necesidad de realizar largos desplazamientos diarios. El principal impulsor de esta teoría es Carlos Moreno, investigador y asesor urbano de la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, quien visitará Bariloche entre el 25 y el 27 de mayo para inaugurar una calle en su honor dentro del nuevo barrio “Bariloche del Este”.

El proyecto busca ofrecer a los residentes lugares de trabajo, educación, salud y ocio a corta distancia, combatiendo la dependencia del auto. Según el especialista, el objetivo no pasa únicamente por reducir el tiempo de traslado, sino por modificar profundamente la manera en que las personas viven y utilizan las ciudades.
¿Cómo funciona el modelo de la ciudad de los 15 minutos?
La propuesta se basa en desarrollar ciudades descentralizadas, policéntricas y con múltiples servicios distribuidos en distintos barrios. La idea central es que cualquier persona pueda acceder caminando o en bicicleta, en aproximadamente 15 minutos, a funciones esenciales como trabajo, salud, educación, abastecimiento y espacios de recreación.
Este enfoque busca reducir la dependencia del automóvil y minimizar los largos trayectos diarios que predominan en muchas grandes ciudades del mundo.

Para Moreno, gran parte de los problemas urbanos actuales surgen de la separación espacial de las actividades cotidianas. El modelo urbano tradicional obligó durante décadas a millones de personas a trasladarse largas distancias para trabajar, estudiar o acceder a servicios básicos. El resultado fue un incremento de la contaminación, congestión vehicular y pérdida de tiempo personal y familiar.
París como ejemplo de transformación urbana
El concepto comenzó a implementarse con fuerza en París bajo la gestión de Anne Hidalgo, quien impulsó políticas orientadas a priorizar peatones, bicicletas y transporte sustentable.
En los últimos años, la capital francesa avanzó con la ampliación de ciclovías, reducción del espacio destinado a automóviles, peatonalización de calles y creación de servicios de proximidad en distintos barrios.
La estrategia apunta a construir una ciudad más habitable, con menor contaminación y una mejor calidad de vida para sus habitantes.

Moreno sostiene que el urbanismo tradicional priorizó durante décadas la circulación de vehículos y la expansión vial, dejando en segundo plano aspectos vinculados al bienestar cotidiano y la vida comunitaria.
El vínculo entre el urbanismo y el cambio climático
Uno de los principales argumentos detrás de la “ciudad de los 15 minutos” es el impacto ambiental del modelo urbano actual.
Las ciudades concentran gran parte de las emisiones de dióxido de carbono y el transporte motorizado aparece como uno de los principales factores de contaminación. Reducir la necesidad de desplazamientos extensos permitiría disminuir significativamente las emisiones y avanzar hacia ciudades más sostenibles.
El especialista considera que la transformación urbana será fundamental para enfrentar los desafíos del cambio climático y mejorar la salud ambiental de las grandes áreas metropolitanas.

Además de reducir la contaminación, este tipo de planificación urbana también busca recuperar tiempo de vida personal, disminuir el estrés asociado a los traslados y fomentar una relación más cercana entre vecinos y espacios públicos.
¿Puede aplicarse en Buenos Aires?
Aunque el modelo nació en Europa, distintos urbanistas consideran que ciudades latinoamericanas como Buenos Aires podrían adoptar parte de estos principios.
La capital argentina ya cuenta con algunas experiencias vinculadas a movilidad sustentable, ciclovías y desarrollo barrial, aunque todavía enfrenta importantes desafíos relacionados con la desigualdad territorial, la congestión vehicular y la dependencia del transporte público y automotor.
Especialistas sostienen que la implementación de un esquema similar requeriría planificación a largo plazo, inversión en infraestructura y una fuerte decisión política.

Sin embargo, uno de los puntos que destaca Moreno es que muchas de las transformaciones necesarias no dependen exclusivamente de grandes presupuestos, sino de un cambio en la forma de pensar y organizar las ciudades.
En sí, la teoría de la “ciudad de los 15 minutos” no se limita únicamente a la movilidad. También propone una nueva forma de concebir la vida urbana, con ciudades más humanas, cercanas y orientadas al bienestar cotidiano.


















