¿Por qué los quirófanos son verdes?: la explicación científica detrás de un color clave en la medicina
Lejos de tratarse solamente de una decisión estética, este color tiene una explicación médica. Este color mejoró notablemente las condiciones de trabajo dentro de las salas de cirugía e incluso intensificó el rendimiento de los médicos. ¿Cuál es su historia?

Los quirófanos modernos tienen múltiples detalles pensados en la seguridad del paciente, la precisión del procedimiento médico y el rendimiento de los cirujanos durante las intervenciones quirúrgicas. Uno de los más llamativos, aunque muchas veces pasa desapercibido, es el color predominante en paredes, ropa y elementos utilizados dentro de estas salas: el verde.
Lejos de tratarse de una cuestión simplemente librada al azar, esta elección del tono corresponde a un estudio exhaustivo vinculado a la percepción visual y el rendimiento del equipo médico durante las largas jornadas de trabajo. La explicación, fue expresada por el Museo Austral de Anestesiología, ubicado en Comodoro Rivadavia, donde los profesionales cuentan la historia de la medicina argentina y sus avances a lo largo del tiempo.
Allí el Dr. Roberto Sabino, anestesiólogo e impulsor del espacio, explicó a través de un video publicado en Instagram cómo este cambio de colores marcó un antes y un después en el diseño de los quirófanos y en la experiencia visual de cirujanos y especialistas.

De quirófanos blancos a salas verdes: cómo cambió la medicina
El especialista explica que, hace muchos años, los quirófanos eran completamente blancos. Las paredes, la iluminación y la vestimenta médica compartían ese color porque se asociaba con limpieza, higiene y esterilidad. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron a detectarse problemas relacionados con la fatiga visual de los profesionales de la salud, debido a que los médicos pasaban horas observando el color de la sangre y los tonos rojizos de los tejidos bajo luces intensas y sábanas blancas, dirigiendo la atención a superficies demasiado brillantes.
Ese contraste excesivo generaba cansancio ocular e incluso podía provocar imágenes residuales o manchas visuales temporales que dificultaban la concentración durante las cirugías. Pero esto no es todo, sino que esta misma fatiga podía llegar a generar un riesgo para los pacientes que estaban siendo operados en ese entonces.
La incorporación del verde en quirófanos y uniformes médicos comenzó a expandirse a mediados del siglo XX, cuando especialistas descubrieron que este color ayudaba a neutralizar el impacto visual provocado por el rojo. Esto ocurre porque el verde es el color complementario del rojo dentro del espectro cromático. Al mirar superficies verdes después de observar sangre durante mucho tiempo, los ojos logran equilibrar mejor la percepción visual y reducir la fatiga ocular.
Además, los tonos verdes y azulados reflejan menos luz que el blanco, lo que disminuye el deslumbramiento provocado por las lámparas quirúrgicas y mejora la concentración de los equipos médicos.

Gracias a este cambio, los profesionales pueden mantener una mayor precisión visual durante procedimientos largos y complejos. Con el tiempo -según explica el Dr. Sabio-, el color verde se convirtió en el estándar dentro de los hospitales y centros de salud, y ahora no solamente está presente en las paredes, sino también en los uniformes y elementos de higiene.

















