Un exmilitar chileno reivindicó a San Martín y explicó cómo las tensiones políticas hicieron que “le pierdan un poco el aprecio”
Marcos López Ardiles, vicepresidente de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía, comentó que el reconocimiento de Chile al Libertador comienza a romperse tras la independencia, no por razones militares sino por una decisión política puntual.

El general chileno en retiro Marcos López Ardiles, sorprendió al reivindicar la figura de José de San Martín y explicó por qué las tensiones políticas hicieron que “le pierdan un poco el aprecio” en su país.
En diálogo con el podcast trasandino Pioneros de la República, López Ardiles, que también es vicepresidente de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía, afirmó que “San Martín había peleado 20 años en el ejército del rey” y que esa experiencia explica buena parte de su éxito: “Todo ese conocimiento militar europeo lo aplica de maravillas” en América.
En cuanto el Cruce de los Andes, el exgeneral lo definió como una “maniobra excepcional” y destacó que la victoria no fue casual, ya que “San Martín logra parar al ejército realista en una batalla magnífica”, en referencia a Chacabuco.
En tanto, López Ardiles puso en valor el liderazgo del Libertador sobre las fuerzas binacionales, afirmando que “todos los oficiales del Ejército de los Andes, los oficiales rioplatenses, pasaron a integrar el escalafón del ejército de Chile”.
La “ruptura” entre San Martín y Chile
Según el exmilitar, el reconocimiento comienza a romperse tras la independencia, no por razones militares sino por una decisión política puntual: el avance de la expedición libertadora y su posterior rol de gobierno. “Él mismo se nombra Protector del Perú”, señaló, a la vez que remarcó que esa determinación generó malestar porque fue adoptada “a pesar de llevar investidura chilena”.

“Ahí es cuando los chilenos le pierden un poco el aprecio”, explicó el historiador, quien explicó cómo esa decisión política impactó en la valoración de la figura de San Martín al otro lado de la cordillera.
En definitiva, según Ardiles, el problema nace cuando San Martín asume el protectorado peruano pese a portar investidura chilena, y es ahí donde “los chilenos le pierden un poco el aprecio”.
















