Luego de que el gobierno norteamericano con bases en zonas kurdas, no emitiera comunicado ni condena a la operación del gobierno sirio de Al Sharaa sobre los barrios kurdos de Aleppo. Foto: France 24

El Ejército de Siria anunció este viernes 9 de enero que avanzará hacia el último distrito de Alepo controlado por fuerzas kurdas después de que los grupos combatientes rechazaran una exigencia gubernamental para retirarse, marcando una nueva fase de tensión en una ciudad que sigue siendo un punto caliente del conflicto sirio. La orden se produjo tras un intento de alto el fuego y ultimátum para que los kurdos dejaran voluntariamente la zona bajo su control.

Según el reporte de France24, las autoridades sirias señalaron que tras el vencimiento del plazo para la retirada de los combatientes kurdos comenzaría una operación militar para despejar el barrio de Sheikh Maqsoud, hasta ahora el principal enclave kurdo en la ciudad.

Antes de ese avance, el alto el fuego declarado por el Ministerio de Defensa sirio pretendía suspender los combates por un periodo corto en los distritos de Alepo donde se enfrentan fuerzas del Gobierno y milicias kurdas, pero el cese duró poco y el ejército retomó sus posiciones ofensivas tras el incumplimiento del retiro.

Los consejos kurdos que administran los barrios de Sheikh Maqsoud y Ashrafiyah habían rechazado la orden de retirada, calificándola como “una llamada a la rendición” y afirmando que defenderían sus posiciones, además de denunciar intensos bombardeos por parte del ejército sirio.

El conflicto se inscribe en una disputa más amplia entre el Gobierno central de Damasco y las milicias vinculadas a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), de predominio kurdo, que desde hace años mantienen cierto grado de autonomía en varias regiones del norte y noreste de Siria. Pese a un acuerdo alcanzado en marzo de 2025 para integrar a esas fuerzas en el aparato del Estado, el entendimiento ha avanzado con dificultad y es uno de los detonantes de la violencia en Alepo.

Las tensiones en Alepo tuvieron un impacto humanitario significativo, con desplazamientos masivos de civiles y afectaciones graves en zonas urbanas densamente pobladas, convirtiendo los combates en uno de los episodios más intensos del conflicto interno sirio en los últimos meses.

Sheikh Maqsoud y otros barrios de Alepo han sido bastiones kurdos durante años, incluso después de importantes cambios en el control territorial en Siria. El intento de alto el fuego fue parte de un esfuerzo por evitar que los enfrentamientos escalaran, pero no logró que las milicias kurdas se replegaran. La ofensiva gubernamental refleja la intención de Damasco de reimponer control directo en zonas disputadas tras años de guerra civil