Protestas y violenta represión en Irán: más de 600 muertos y un régimen en jaque
También se registran más de 10.600 detenidos, en un contexto de crisis económica, reclamos por libertades políticas y una represión estatal sin precedentes.
Las represiones estatales en la República Islámica de Irán han causado al menos 648 fallecidos y más de 10.600 detenidos a partir de las manifestaciones que han surgido en los últimos días de diciembre 2025 y se han intensificado en los primeros días de enero.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se refirió al tema: “Si empiezan a matar gente, como lo han hecho en el pasado, creo que van a ser golpeados fuerte por los Estados Unidos”.
Por qué hay protestas en Irán y la posterior represión estatal
La República Islámica de Irán atraviesa una de las crisis sociales y políticas más graves de las últimas décadas, con protestas masivas tanto dentro del país como en el exterior.
Las primeras movilizaciones estallaron el 28 de diciembre de 2025, impulsadas por el deterioro económico, la inflación y el colapso de la moneda nacional. Sin embargo, lo que comenzó como un reclamo de carácter económico derivó rápidamente en un movimiento político de mayor alcance, que plantea abiertamente el fin de la República Islámica.
Este reclamo refleja el descontento de amplios sectores de la sociedad -especialmente jóvenes y mujeres- que buscan terminar con el sistema teocrático instaurado tras la Revolución de 1979 y avanzar hacia un modelo de gobierno más democrático, laico y con mayores libertades individuales.
Los manifestantes sostienen que el control religioso impuesto por el Estado ya no resulta sostenible, y apuntan directamente contra el liderazgo del guía supremo, Alí Jamenei, como principal responsable del actual esquema de poder.
En ese contexto, el gobierno iraní implementó recientemente un apagón digital casi total los días 7 y 8 de enero, con el objetivo de frenar la expansión de las manifestaciones y evitar la difusión de imágenes y registros de la represión en redes sociales.
El debate sobre la bandera de Irán
Producto de estas manifestaciones se intentan generar transformaciones políticas profundas, principalmente al régimen que se estableció con la revolución islámica de 1979.
Hay que mencionar que la bandera actual se adoptó oficialmente el 29 de julio de 1980 con el fin de reflejar la nueva identidad del Estado tras el derrocamiento de la monarquía.
A partir de esto, se eliminó el símbolo monárquico al retirarse el emblema del León y el Sol, los cuales representaban a la dinastía Pahlaví y eran vistos por el nuevo tipo de gobierno como un símbolo de “opresión monárquica occidentalizada”.
Se introdujo, entonces, un nuevo emblema central que resulta ser una forma estilizada de la palabra Alá (Dios) y que también simboliza los cinco pilares del Islam. A su vez, se añadió el Takbir (“Allahu Akbar” o Dios es Grande) escrito 22 veces en los bordes de las franjas horizontales verde y roja, en conmemoración del día de la revolución, que fue el 22 del mes de Bahman (abarca aproximadamente desde finales de enero hasta mediados de febrero).
En los conflictos actuales, la bandera iraní se ha tomado como un símbolo representativo en las protestas. El pasado 10 de enero, en Londres, un manifestante reemplazó la bandera de la Embajada iraní en Londres por la antigua bandera (la utilizada antes de 1979) que tiene al León y el Sol como escudo central, un claro mensaje contra el régimen actual.
Por primera vez en 47 años, el régimen iraní perdió el control de una ciudad
Por primera vez en 47 años (desde 1979), el régimen iraní habría perdido el control de la ciudad de Abdanan, en la provincia de Ilam, que se ha convertido en el epicentro de un hecho sin precedentes con el actual gobierno: perdió su control operativo ante la rebelión popular.
Este hecho se pudo dar a partir de lo que sucedió el pasado 6 de enero, cuando miembros de las fuerzas policiales locales se unieron a los manifestantes para exigir la libertad del régimen.
Sumada a Abdanan, se reportaron situaciones críticas de pérdida en otras urbes como Abadán, Borujerd y Lordegan. En total, las protestas se extendieron a más de 100 localidades dentro de las 31 provincias con las que cuenta Irán.