El país con las mayores reservas de oro de Sudamérica: tiene 161 toneladas, pero enfrenta una grave crisis económica
Aunque la región se ubica muy lejos de los valores mundiales, hay una nación que destaca en Latinoamérica pese a enfrentar valores altos de pobreza.

Desde tiempos remotos, el oro funciona como un sinónimo de valor, poder y estabilidad económica. Este metal precioso no solo se utiliza en joyería y como reserva de riqueza por los bancos centrales, sino que también actúa como un refugio financiero en épocas de incertidumbre, respaldando monedas y contribuyendo a la confianza internacional en la economía de un país.
La posesión de reservas significativas de oro puede ofrecer a una nación margen de maniobra frente a crisis económicas, fluctuaciones de divisas y tensiones geopolíticas, funcionando como una especie de “colchón” financiero cuando otras fuentes de ingreso fallan o se vuelven volátiles.
El país sudamericano que lidera la región en reservas de oro es Venezuela, con aproximadamente 161 toneladas métricas, la mayor cantidad entre las naciones latinoamericanas. Sin embargo, esta aparente riqueza en recursos contrasta de forma dramática con la realidad socioeconómica que atraviesa el país sudamericano.

Hace más de una década, la nación caribeña está sumida en una profunda crisis económica y humanitaria que erosionó gravemente los niveles de vida de su población. Más de 20 millones de venezolanos viven en pobreza multidimensional, sin acceso adecuado a bienes esenciales como alimentos y medicinas, y millones enfrentan necesidades humanitarias críticas. La inseguridad alimentaria afecta a millones de personas, y restricciones económicas combinadas con la caída sostenida del poder adquisitivo limitan el acceso a productos básicos.
Esta crisis se expresa también en la hiperinflación y la depreciación de la moneda venezolana, que disminuyó los ingresos reales y redujo drásticamente el poder de compra de los ciudadanos. A inicios del 2026, la depreciación del bolívar y la aceleración de los precios al consumidor reflejan una inflación persistente que obliga a la población a vivir día a día, con salarios que en muchos casos no superan un dólar al mes. La situación ha provocado además una de las migraciones más grandes de América Latina en tiempos recientes, con cerca de 8 millones de venezolanos que han salido del país buscando mejores condiciones de vida.
La paradoja de Venezuela, mucho oro y un pueblo pobre
Así, el contraste entre las abundantes reservas de recursos naturales, como el oro, y la situación de pobreza y hambre de gran parte de la población, alimenta la narrativa del “país rico con pueblo pobre”. Aunque esas reservas podrían brindar respaldo financiero, diversos factores -incluyendo mala gestión económica, dependencia extrema del petróleo, sanciones internacionales y problemas institucionales- impiden que esos activos se traduzcan en mejoras tangibles para la gente.
De este modo, puede afirmarse que la paradoja venezolana es profunda: poseer grandes reservas de oro no logra mitigar la pobreza extrema ni garantizar la seguridad alimentaria de la población, subrayando que la riqueza en recursos naturales no siempre se traduce en bienestar social cuando las estructuras económicas y políticas fallan.
Reservas de oro: el ránking de Latinoamérica
A continuación, el top 10 de países de Latinoamérica con mayores reservas de oro:
- Venezuela: 161 toneladas
- Brasil: 130 toneladas
- México: 120 toneladas
- Argentina: 61,74 toneladas
- Bolivia: 34,79 toneladas
- Perú: 34,67 toneladas
- Ecuador: 26,28 toneladas
- Paraguay: 8,19 toneladas
- Guatemala: 6,89 toneladas
- Colombia: 4,68 toneladas












