La guerra del presente y futuro: la importancia de los drones de combate para Rusia
El país presidido por Vladímir Putin creó una nueva rama dentro de sus Fuerzas Armadas que se especializa en la guerra con drones.

Los drones de combate ya son parte del paisaje de las guerras actuales, y Rusia viene apostando fuerte por esta tecnología. Estos aparatos teledirigidos, capaces de lanzar misiles y operar sin poner en riesgo a un piloto, se están extendiendo por zonas en conflicto como Ucrania.
Son más baratos, fáciles de mantener y manejables que los aviones de combate de siempre, por eso muchos países los están incorporando a sus arsenales. Y todo indica que, para Rusia, estos drones no solo son clave hoy, sino que van a marcar el rumbo de los conflictos del futuro.

En ese contexto, Rusia dio un paso más y anunció la creación de una nueva rama dentro de sus Fuerzas Armadas para unificar todo lo relacionado con los drones. Se trata de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados (USF), una estructura que ya está en funcionamiento y que reúne regimientos, batallones y distintas unidades dedicadas a producir, operar, probar y definir la doctrina de estos sistemas. Una señal clara de que, para Moscú, la guerra del presente y del futuro pasa cada vez más por los cielos, pero sin pilotos.
Un ejemplo claro de esto es que, esta misma madrugada, Rusia atacó Ucrania con 476 drones y 48 misiles que dañaron instalaciones energéticas y otras infraestructuras civiles en una decena de regiones, además de matar a 20 civiles en la región de Ternópil. Según la Fuerza Aérea, sus defensas interceptaron 442 drones.

La creación de las USF replica un modelo adoptado por Ucrania en 2024, también bajo el mismo nombre. Su función abarca drones aéreos, terrestres y de superficie, y busca unificar la gestión de recursos, tácticas y tecnologías en un escenario donde los sistemas no tripulados se volvieron centrales en las operaciones.
Los drones, grandes aliados de Rusia en su guerra contra Ucrania
Los drones se convirtieron en una pieza clave de la estrategia militar rusa en Ucrania, al punto de redefinir el ritmo y la naturaleza del conflicto. Con un uso cada vez más intensivo de sistemas no tripulados, Moscú apuesta por la cantidad, autonomía y capacidad de saturación para sostener su ofensiva y contrarrestar las defensas ucranianas.
Incluso, Rusia anunció que acelerará la producción de vehículos aéreos no tripulados. Entre las iniciativas reveladas figuran una planta capaz de fabricar hasta 6.000 drones tipo Shahed por mes y un ambicioso programa para ensamblar 2 millones de drones FPV al año. A esto se suma el aporte de China, que continúa suministrando componentes clave para mantener la cadena de fabricación activa.
Ucrania, por su parte, ve esta decisión como un desafío adicional, sobre todo porque fue el país que impulsó antes su propia división especializada en sistemas no tripulados.











