Geopolítica, mercados y poder: cómo la doctrina Donroe podría redefinir las inversiones en 2026
Operadores e inversores globales analizan con atención el posible impacto de la denominada doctrina Donroe en los mercados financieros, en un contexto marcado por la imprevisibilidad de la política exterior de Donald Trump, el aumento de las tensiones internacionales y la necesidad de reconfigurar estrategias de inversión ante un escenario global cada vez más volátil.

Las expectativas sobre los mercados financieros globales comienzan el año bajo una creciente tensión geopolítica, con inversores y gestores de activos intentando descifrar el impacto que podría tener la denominada “Doctrina Donroe” en los mercados durante 2026.
El término, que es una reinterpretación moderna del historicismo diplomático estadounidense, tomó fuerza entre operadores de Wall Street y plazas financieras internacionales, generando incertidumbre sobre los riesgos y las oportunidades que podrían derivarse de su aplicación.

La doctora política exterior emergente de la administración del presidente Donald Trump, basada en la vieja Doctrina Monroe del siglo XIX, apunta, según analistas, a proyectar el dominio estadounidense en el hemisferio occidental y posiblemente más allá, lo cual tiene implicaciones directas tanto en el ámbito geopolítico como en los mercados financieros globales.
Un cambio de política con riesgos y dudas
Los operadores financieros no lo tienen claro. “Calcular cómo podría repercutir el cambio de política del presidente Donald Trump en los activos no es tarea fácil: sus movimientos han sido a menudo impredecibles y pueden afectar a una serie de mercados, desde los precios de la energía hasta las importaciones de chips que impulsan la industria de la inteligencia artificial”, explican estrategas citados por Bloomberg Línea.
Bajo este nuevo marco estratégico, que la Casa Blanca expuso en su estrategia de seguridad nacional, se espera que la política exterior estadounidense adopte un enfoque más asertivo frente a desafíos y amenazas percibidas, especialmente en regiones como América Latina, Europa del Este y Medio Oriente.

Mercados financieros y escenarios de riesgo
La reacción del mercado ante estas señales geopolíticas fue compleja. A pesar de las tensiones, los índices accionarios, como el S&P 500, se mantienen cerca de máximos históricos, lo cual sugiere que, en el corto plazo, el apetito por riesgo sigue firme incluso frente a la escalada de incertidumbre.
No obstante, los analistas subrayan que no todos los sectores se verán afectados de la misma manera. Por ejemplo, se espera que:
- El sector tecnológico, altamente expuesto a las cadenas de suministro globales y a los cambios en el comercio internacional, enfrente volatilidad si las tensiones con potencias como China escalan.
- Las acciones de defensa podrían beneficiarse de un mayor gasto militar proyectado por la administración estadounidense, impulsando a contratistas y empresas vinculadas a la seguridad.
- El mercado energético, particularmente en torno al petróleo, podría experimentar movimientos alcistas si se intensifican los conflictos globales o si se da relevancia estratégica a regiones ricas en hidrocarburos.

Geopolítica y economía real
El impulso de la doctrina no solo tiene implicaciones para los mercados financieros. La política exterior más agresiva puede influir en la toma de decisiones de gobiernos extranjeros, las alianzas estratégicas y la configuración de bloques económicos, aspectos que a largo plazo inciden en el flujo de capitales y la confianza inversora.
En este contexto, algunos países y bloques regionales expresaron preocupación o reservas ante el renovado protagonismo de Estados Unidos en cuestiones hemisféricas, al tiempo que otros gobiernos aliados observan con atención las oportunidades de cooperación estratégica y económica.
Para los operadores financieros, el 2026 promete ser un año de vigilancia constante. Más allá de la volatilidad propia de los mercados, los riesgos geopolíticos y la forma en que se materialice la doctrina Donroe serán factores clave para la toma de decisiones estratégicas.











