El expríncipe Andrés sale de la comisaría tras 11 horas retenido: qué se sabe del operativo en Norfolk
La salida del expríncipe Andrés de la comisaría de Norfolk, tras pasar once horas detenido por presunta filtración de información en el marco del caso Epstein, desató un nuevo terremoto en la monarquía británica. Las imágenes de su liberación y el avance de la investigación mantienen en tensión a Buckingham, mientras la policía continúa examinando registros y documentos que podrían escalar aún más el escándalo.

El arresto del expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, volvió a poner en el centro de la escena a la familia real británica y a su relación con los escándalos vinculados al fallecido financiero Jeffrey Epstein. El operativo se desarrolló este jueves en Norfolk, Reino Unido, donde el exduque de York fue detenido en su residencia de Sandringham para ser interrogado por la policía local. Según reportaron medios británicos, la investigación apunta a presunta “mala conducta en el ejercicio de un cargo público” y a la posible filtración de información sensible durante su etapa como representante comercial del Reino Unido.
La operación policial comenzó en horas de la mañana, cuando agentes de la Policía del Valle del Támesis ejecutaron la orden de detención dentro de la finca real. La intervención coincidió, además, con el cumpleaños número 66 del expríncipe, circunstancia que amplificó la atención mediática. Fuentes oficiales confirmaron que las pesquisas forman parte de un caso más amplio que examina documentos recientemente divulgados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, los cuales sugieren que Andrés habría compartido información clasificada con Epstein durante su rol institucional.

Tras su arresto, Andrés fue trasladado a la comisaría de Aylsham, donde permaneció alrededor de once horas. Durante ese lapso, se llevaron a cabo interrogatorios y verificaciones vinculadas a la investigación en curso. Las cámaras de diferentes cadenas de noticias captaron el ingreso y posterior salida de un vehículo oficial, un Range Rover negro que, según los reportes, transportaba al expríncipe en el asiento trasero. Una de las puertas automáticas del centro policial se averió durante la llegada del vehículo, generando unos minutos de confusión antes de que se utilizara una entrada alternativa.
Finalmente, al anochecer, las autoridades confirmaron que Andrés había sido puesto en libertad bajo investigación, una figura legal que permite continuar el proceso sin mantenerlo retenido. Paralelamente, la policía británica informó haber concluido los registros en Norfolk, aunque persisten inspecciones vinculadas en propiedades situadas en Berkshire, relacionadas con la investigación principal.
La reacción desde el Palacio de Buckingham no tardó en llegar. El rey Carlos III difundió un comunicado expresando su “profunda preocupación” por la detención de su hermano, al tiempo que sostuvo que “la ley debe seguir su curso”. La Casa Real, que ya había despojado a Andrés de sus títulos y funciones públicas en 2022, mantiene una postura de distancia institucional mientras la investigación siga activa.

El contexto general del caso continúa bajo estricta reserva, especialmente debido a que la policía británica también investiga posibles conexiones con vuelos privados asociados a la red de Epstein, además de revisar correos electrónicos y documentos oficiales. Las autoridades pidieron evitar juicios prematuros y señalaron que se proporcionarán actualizaciones a medida que avance la revisión de las evidencias.
Mientras tanto, las imágenes de la salida del expríncipe de la comisaría, captado intentando ocultarse en el vehículo, dieron la vuelta al mundo. Este episodio marca un nuevo capítulo en una saga que sigue generando tensión dentro de la Corona y mantiene a la opinión pública a la expectativa de futuras revelaciones.


















