El Papa León XIV inicia la Cuaresma con un llamado a “ayunar” de palabras que hieren
El Pontífice exhortó a vivir este tiempo como un camino de verdadera conversión y renovación interior, poniendo especial énfasis en el cuidado del lenguaje y en las obras de misericordia.
Con la celebración del Miércoles de Ceniza, el papa León XIV abrió oficialmente el tiempo litúrgico de la Cuaresma e invitó a los fieles a emprender un camino de transformación profunda, centrado en la oración, la fraternidad y el compromiso concreto con los demás.
Durante la audiencia general celebrada en la Plaza de San Pedro, el Pontífice subrayó que este período previo a la Pascua no debe reducirse a prácticas externas, sino convertirse en una oportunidad real de conversión del corazón.
“Hoy, Miércoles de Ceniza, iniciamos la Cuaresma, tiempo de gracia y conversión. Pidamos al Señor que prepare nuestros corazones para escuchar y vivir su Palabra, ayunando de gestos y comentarios que hieren a otros y nos alejan de su Corazón misericordioso”, afirmó ante los peregrinos.
Un ayuno que va más allá de la comida
León XIV puso especial énfasis en el ayuno entendido como purificación del lenguaje y de las actitudes cotidianas.
En su Mensaje de Cuaresma, el Papa definió este esfuerzo como “una forma de abstinencia muy concreta y a menudo poco valorada”, aludiendo a la necesidad de desarmar el lenguaje en un contexto social donde las palabras pueden convertirse en instrumentos de agresión.
El Pontífice también dirigió mensajes específicos a los fieles de distintas lenguas. A los peregrinos de habla alemana los animó a acoger los dones que Dios ofrece en este tiempo litúrgico:
“Hoy, Miércoles de Ceniza, pidamos al Señor que nos ayude a acoger con corazón abierto las gracias que quiere concedernos en este tiempo de Cuaresma, para que produzcan frutos abundantes de salvación para nosotros y para nuestros hermanos”.
A los fieles de lengua inglesa les recordó la centralidad de la conversión interior: “Al comenzar hoy nuestro camino cuaresmal, pidamos al Señor que nos conceda el don de una verdadera conversión del corazón, para que podamos responder mejor a su amor por nosotros y compartir ese amor con quienes nos rodean”.
Asimismo, alentó a los fieles de lengua portuguesa a buscar una conversión auténtica; a los peregrinos chinos los invitó a intensificar la oración; y a los polacos les pidió practicar las obras de misericordia, evocando a santa Faustina Kowalska, en el marco del 95º aniversario de la primera aparición de Jesús Misericordioso, que se conmemora el 22 de febrero.
La jornada litúrgica comenzó con la tradicional procesión penitencial desde la iglesia romana de San Anselmo hasta la Basílica de Santa Sabina, donde el Papa celebrará la misa con la bendición e imposición de las cenizas a las 17 (hora de Roma).
León XIV concluyó su exhortación deseando que la Cuaresma sea para todos un tiempo de encuentro renovado con Cristo, especialmente a través del sacramento de la Penitencia y de las obras de misericordia, como preparación interior para la celebración de la Pascua.













