Licencia de conducir
Licencia de conducir Foto: Foto generada con IA

En Estados Unidos, millones de personas mayores continúan conduciendo a diario, y la tendencia de una población que envejece llevó a que varios estados implementaran nuevas medidas para reforzar la seguridad vial. A lo largo de 2024 y 2025 se fue configurando un patrón común, y ahora, desde febrero y marzo de 2026, muchos de esos cambios comenzarán a aplicarse de manera coordinada en todo el país. Aunque no existe una licencia de conducir federal única —cada estado administra sus propios requisitos—, sí hay una clara convergencia hacia controles más estrictos y renovaciones más frecuentes para las personas mayores de 70 años.

Renovaciones más frecuentes y vigencias más cortas

Uno de los cambios más relevantes es la reducción en el período de vigencia de las licencias. En numerosos estados, quienes tengan 70 años o más deberán renovar su permiso cada 2 a 4 años, poniendo fin a los ciclos extendidos que antes podían durar entre 5 y 10 años. Esta medida busca aumentar la supervisión sobre la capacidad real de conducción sin llegar a restringir la autonomía de las personas mayores.

Evaluaciones visuales obligatorias en cada renovación

La vista es uno de los factores más críticos al volante, y por eso varios estados han confirmado que exigirán un examen visual obligatorio en cada proceso de renovación. Incluso quienes antes podían completar el trámite por correo o en línea ahora deberán someterse a una verificación visual presencial o por videollamada, dependiendo del estado. La intención es detectar a tiempo problemas visuales que suelen aparecer con la edad.

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Trámites presenciales o videollamadas obligatorias

Otro cambio clave es la eliminación gradual de las renovaciones totalmente remotas. Las autoridades quieren un mayor contacto directo con los conductores mayores y, por eso, muchas jurisdicciones exigirán presentar documentación en persona o completar un proceso de verificación por video, que incluye confirmación de identidad y revisión visual. Este paso adicional apunta a garantizar que la persona se encuentra en condiciones de manejar de manera segura.

Cuestionarios médicos y seguimiento de la salud

Además de los exámenes visuales, las nuevas regulaciones incorporan cuestionarios médicos estandarizados para identificar condiciones que podrían afectar la conducción: problemas de equilibrio, episodios de desorientación, efectos secundarios de medicamentos o afecciones cognitivas tempranas. Algunos estados incluso solicitarán certificados médicos emitidos dentro de los 90 días previos a la renovación, con evaluaciones de visión, audición y funciones cognitivas básicas.

Pruebas prácticas en edades avanzadas

Para personas de edad muy avanzada, algunos estados introducirán pruebas de manejo más frecuentes. No se trata de excluir automáticamente a quienes superan cierta edad, sino de evaluar situaciones reales de conducción para detectar limitaciones específicas y aplicar restricciones personalizadas, como manejar solo de día o en áreas locales.

Un enfoque preventivo, no restrictivo

Las autoridades coinciden en que las nuevas reglas no buscan castigar ni quitar independencia a los adultos mayores. Se trata de un enfoque preventivo frente a una población que vive más años y continúa conduciendo por más tiempo. Los ajustes buscan equilibrar autonomía y seguridad, reduciendo accidentes relacionados con condiciones médicas no diagnosticadas o cambios naturales asociados al envejecimiento.