Cable submarino.
Cable submarino. Foto: imagen creada con Copilot para Canal 26.

Con el objetivo de posicionarse como nuevo polo digital del Pacífico Sur, Chile quedó en el medio de una disputa estratégica entre China y Estados Unidos por el control de la infraestructura tecnológica submarina.

En ese sentido, el nuevo presidente José Antonio Kast cuestionó la falta de claridad de su antecesor, Gabriel Boric, respecto al proyecto de un cable submarino impulsado por capitales chinos, y dejó en claro su intención de priorizar el desarrollo del cable Humboldt, respaldado por inversiones estadounidenses.

¿Qué es el proyecto de cable submarino Humboldt?

En junio de 2025, Google y la empresa estatal Desarrollo País firmaron el acuerdo para crear Humboldt Connect, la sociedad que tendrá a cargo la construcción y futura operación del cable Humboldt. El tendido contempla 14.810 kilómetros de fibra óptica submarina entre Valparaíso y Sídney, con el objetivo de fortalecer la conectividad entre Sudamérica y Oceanía.

Actualmente, los cables submarinos transportan el 99% del tráfico global de datos, mientras que apenas el 1% circula por satélite. En todo el mundo funcionan más de 570 cables, con una extensión total cercana a 1,48 millones de kilómetros, y más de 80 de ellos atraviesan América Latina, una región que hoy empieza a ser vista como escenario de una nueva “Guerra Fría digital”.

Cable submarino. Foto: imagen creada con Copilot para Canal 26.

La ruta digital: cómo será la conexión entre Chile y Australia

“Primero vamos a concretar el cable Humboldt, después conversamos”, afirmó Kast al referirse al proyecto chino. Ese mismo día, durante la ceremonia de asunción presidencial, el embajador estadounidense en Santiago, Brandon Judd, fue aún más tajante: “Yo creo que el cable chino ya se acabó”.

El proyecto financiado por Google prevé una capacidad de transmisión de 144 terabytes por segundo, con entrada en funcionamiento estimada para 2028 y una vida útil de 25 años. La operación comercial quedará en manos de Humboldt Connect, la joint venture entre la tecnológica estadounidense y el Estado chileno, encargada tanto de la comercialización como de la relación con clientes internacionales.

El rol estratégico de Estados Unidos en el proyecto Humboldt

En paralelo, la propuesta china —Chile-China Express— busca unir Valparaíso con Hong Kong a través de 19.800 kilómetros de cable submarino. La iniciativa está liderada por China Mobile, el mayor operador móvil del mundo por cantidad de usuarios. El embajador chino en Santiago, Niu Qingbao, defendió el proyecto y aseguró que cumple plenamente con la legislación chilena y no representa ningún perjuicio para terceros.

Sin embargo, con un gobierno más cercano a la agenda regional de Donald Trump, todo indica que Kast difícilmente avale una obra que genera incomodidad en Washington y que incluso ya derivó en la revocación de visas estadounidenses a tres exfuncionarios de la gestión de Boric.