Agua casi gratis para millones de personas: cómo funciona la nueva planta potable de China que sorprendió al mundo
La planta es capaz de producir agua dulce por solo 2 yuanes el metro cúbico, es decir, aproximadamente 0,28 dólares o 0,24 euros.

China dio un golpe de autoridad en la innovación energética global desde Rizhao, en la provincia de Shandong. La ingeniería local logró superar uno de los mayores obstáculos históricos: la corrosión de los equipos por la salinidad. Mediante el desarrollo de catalizadores anticorrosión, esta infraestructura realiza la electrólisis directa del agua marina eliminando la necesidad de desalar el agua previamente, un proceso que tradicionalmente disparaba los costos.
La planta se destaca por su capacidad de integrar recursos industriales y naturales para cerrar el ciclo productivo. Ubicada estratégicamente junto a acerías y plantas petroquímicas, el sistema captura el calor residual de baja temperatura que estas fábricas suelen liberar a la atmósfera. Esta energía térmica alimenta la producción de agua dulce, mientras que la electrólisis genera hidrógeno verde y la salmuera restante se procesa para extraer minerales valiosos como litio, magnesio y potasio.
Según reportó el diario South China Morning Post, el rendimiento de esta unidad es un 20% superior al de las plantas convencionales. Las cifras que confirman su robustez técnica son:
- Consumo eléctrico: 4,2 kilovatios (kWh) de corriente continua por metro cúbico de hidrógeno.
- Fiabilidad: el sistema operó de forma continua durante más de tres semanas (más de 500 horas) sin registrar incidencias técnicas.

La planta es capaz de producir agua dulce por solo 2 yuanes el metro cúbico (aproximadamente 0,28 dólares o 0,24 euros). Esta tarifa se sitúa significativamente por debajo de los 5 yuanes de la tarifa local en China y es ínfima comparada con los más de 1,47 euros que cuesta el metro cúbico en Madrid, según el Canal de Isabel II.
Este bajo costo es posible gracias a lo que los responsables denominan subvención cruzada: los ingresos generados por la venta del hidrógeno y los minerales compensan los costos operativos de la desalinización, que por sí sola oscilaría entre los 4 y 5 yuanes. Por cada 800 toneladas de agua de mar procesada anualmente, el sistema devuelve:
- 450 metros cúbicos de agua dulce de alta pureza.
- 192.000 metros cúbicos estándar de hidrógeno verde.
- 350 toneladas de salmuera rica en minerales.
Pese al éxito, el proyecto presenta matices importantes. El costo de 2 yuanes responde a un cálculo económico basado en la compensación de ganancias y no en una reducción de los costos físicos de desalinización. Además, la etiqueta de “hidrógeno verde” depende exclusivamente de la fuente de energía: solo será tal si los 4,2 kWh provienen de fuentes renovables. De lo contrario, si se utiliza la red eléctrica convencional -dependiente del carbón-, el hidrógeno sería técnicamente gris o amarillo.
















