Crisis en Bolivia: el peligroso poder de Evo Morales en la Argentina
La situación en el país vecino se volvió compleja y los cortes de rutas llevan a desabastecimientos y saqueos. El análisis de un actor fundamental en la vida política boliviana.

Bolivia atraviesa una profunda crisis socio-política que genera casi un mes de marchas y protestas que generan desabastecimiento, saqueos y pedidos de renuncia del presidente Rodrigo Paz.
En este caso, según analiza Miguel Wiñaski para el Diario Clarín, “Bolivia no atraviesa solo una crisis política. Evo Morales está defendiendo con armas un negocio descomunal: el narco que decidió la insurgencia masiva. Ese ilícito a gran escala empieza en El Chapare, donde se esconde blindado Evo, y sigue en la Argentina, donde el señor de la coca recibió loas, protección y asilo, custodiado por operadores activos hoy y beligerantes con la democracia”.
“Evo Morales habría vivido en una casa que le gestionó en las sombras un personaje presuntamente vinculado a la Rusia de Putin, a Irán y en su momento a la Venezuela madurista”, continuó el periodismo.
“Lo que se ve en La Paz —los bloqueos, los gases, las turbas organizadas, el desabastecimiento como método— no es solo la furia lógica, en un punto, de un pueblo que efectivamente está pauperizado. Es la reacción coordinada y apresurada de una estructura narco-feudal", aseguró el analista.
En otro tramo de la nota, Wiñaski hizo un duro análisis de lo que se vive en el país vecino: “Bolivia se transformó durante dos décadas en un Estado con un narco-estado tutelar adentro: un dispositivo donde la producción de cocaína dejó de ser un delito perseguido para volverse el sistema operativo de la política. El cocalero pasó a ser soberano. El sindicato se transformó en partido. El partido tomó al Estado. Y el Estado tomado, con el método castro-chavista que Evo importó como técnica de poder, organizó la impunidad”.
“Evo Morales está refugiado en el Chapare. Pesa sobre él una orden de captura vigente por trata de personas agravada y estupro: la causa que investiga la relación que habría mantenido con una menor de edad mientras ejercía la presidencia, y de la que habría nacido una hija. Declarado en rebeldía, está rodeado en su búnker selvático por milicias afines que impiden a la policía boliviana entrar a buscarlo. Un ex presidente convertido en señor feudal de un territorio nacional, protegido por su propia tropa, dictando desde la selva el ritmo de los bloqueos”, explicó.

“La crisis boliviana no es sólo un asunto boliviano. Es un problema de seguridad nacional argentino. La frontera norte —Salta, Jujuy, Formosa— es una membrana agujereada por la que entra cocaína y dinero", completó Wiñaski.












