Evitar incendios y un ecocidio en Parques Nacionales: guía clave con recomendaciones y protocolos
Para garantizar una visita segura y proteger el patrimonio natural, es imperativo seguir estrictamente las normativas de manejo de fuego y gestión de residuos.
Las autoridades refuerzan las pautas de prevención de incendios y seguridad para visitantes con el objetivo de mitigar el impacto humano en las áreas protegidas del país.
El cuidado de la biodiversidad en las áreas protegidas depende, en gran medida, del comportamiento responsable de los turistas.
Dado que las estadísticas oficiales indican que el 95% de los focos ígneos son consecuencia de la actividad humana, la prevención de incendios en Parques Nacionales se ha convertido en una prioridad estructural.
Para garantizar una visita segura y proteger el patrimonio natural, es imperativo seguir estrictamente las normativas de manejo de fuego y gestión de residuos.
Normativas para el uso de fuego en zonas agrestes
La regla fundamental para cualquier visitante es que la realización de fogatas está estrictamente limitada a los sectores específicamente señalizados y habilitados para tal fin. Fuera de estas zonas de acampe o recreación con cartelería indicativa, el uso de fuego está totalmente prohibido.
En áreas donde no existe infraestructura permitida, los turistas deben optar exclusivamente por el uso de calentadores livianos.
Asimismo, las condiciones climáticas juegan un rol determinante. Incluso en sitios permitidos, las autoridades recomiendan abstenerse de encender fuego si se registran ráfagas de viento intensas, ya que esto incrementa exponencialmente el riesgo de dispersión de chispas hacia la vegetación circundante.
Protocolo de extinción y manejo de residuos
Una de las causas comunes de incendios es la extinción deficiente de las brasas. El protocolo oficial de prevención de incendios en Parques Nacionales dicta que el fuego debe apagarse utilizando abundante agua.
Es fundamental remover las cenizas y verificar, mediante el tacto, que los restos estén completamente fríos antes de abandonar el lugar.
Bajo ninguna circunstancia se debe cubrir el fuego con tierra, ya que este método mantiene el calor y puede reactivar las llamas horas después.
En cuanto a otros elementos de combustión, como fósforos o colillas de cigarrillos, estos deben ser apagados con total seguridad y transportados de regreso con el resto de los residuos.
La gestión de la basura es igualmente crítica: los visitantes deben retirar todos sus desechos, incluidos vidrios y latas, los cuales pueden actuar como iniciadores de fuego bajo condiciones de radiación solar intensa (efecto lupa) o representar peligros adicionales para la fauna local.
Respuesta ante emergencias
La detección temprana es vital para el control de siniestros. En caso de divisar una columna de humo o un foco activo dentro de una reserva, se debe dar aviso inmediato a las autoridades competentes.
Los números de emergencia habilitados son el 108 (específico para emergencias en Parques) o el 911 a nivel nacional. Al informar, es fundamental precisar la ubicación exacta o referencias geográficas para facilitar el despliegue de los brigadistas y bomberos.


















